
A esta hora, son las 22:03, aún no tengo el parte del día del amigo Halarberito, y lo echo de menos. Puedo contar que el día fue peleón de trabajo, que sufrí una sanción administrativa que ha dejado mermada mi cuenta [es decir, en menos no sé cuánto], que falleció la madre de Mercedes y Mari Sol Colorado [suegra de mis amigos Juan Carlos y José Manuel] con lo que eso me trae de ‘tira, Felipe, que te pilla el toro’ [abrazos fuertes para ellos porque sé lo que suma una pérdida en el ardor y en las ganas], que vino a verme después de veintiséis largos años mi amigo de juventud Felipe Sánchez Sánchez [para todos Felipe Garute] para darme una lección de vitalismo y de humanidad completa [me hizo reír y llorar a la vez, y hasta se me puso la piel de gallinita al oír su relato de vida… y me sentí pequeño a su lado, muy pequeño].
Con estos mimbres puedo colegir [inferir, deducir] que soy feliz y que tengo lo más importante en mi mano: la percepción de que no me preocupa mi salud porque es aceptable, y que esto me sucede junto a la gente que quiero y gracias a la gente que me quiere.
Y que yo quiero ser como mi Isabelita Huete, esa mujer firme y desatada con la que me encuentro en la boca del metro de Correos cada vez que voy a Madrid [que son para contar con los dedos de una sola mano], una tía con dos cojones y un Mayo maravilloso al que apoyar y en el que apoyarse [yo también te quiero, Isabel, y me gustaría ser como tú], y también quiero ser como Donce [a la que no conozco, pero que ya es como de la familia], y como Guadalupe, y como mi preciosa Lorena con sus apuros mesoamericanos y su hermoso coraje para salir adelante cada día y tener a los suyos como reyes, y con mi Belencita reguapa vicedecanada, y con You y Malick, y con Diego y su Tere, y con Riobó, y con Sinda y Jesús...
Sí, hay mucha gente maravillosa de la que debo aprender y con la que debo hacerme una flecha lanzada hacia la felicidad, porque el tiempo es corto y hay que aprovechar/aprovecharnos de lo que por él pasa y es regalo.
Hoy, Halarberito, comprendí de repente que mi misión debe ser hacer felices a todos los que me quieren, y hacerlo con todas mis fuerzas.
Estoy mojicón y gatinino… y eso es muy bueno a veces.
Que le den bien por el culo a esa sanción administrativa, que me la refanfinfla.
Haga felices a todos, sr. Comendador. Es un oficio estupendo. DEbiéramos practicarlo todos. Practicarlo sin enunciarlo. Vivir sin levantar templos que pidan liturgias y exijan el diezmo del rezo. Hay que rezar por lo que existe. Estar en lo que hay. Bracear la tierra a la búsqueda del oro invisible de la alegría. Tu texto me ha puesto a mí también lo que dices, mojicón y gatinino, que son dos palabras nuevas y hermosas. No me han sancionado hoy por nada, pero tampoco me hubiese dolido en exceso. No conozco a quienes nombras. Normalmente suele pasar. No los conozco, pero como si lo hiciera. Dales a todos abrazos. Les dices: Emilio, uno de un blog, dice que abrazs. Y ya está. Estamos candunos y querencibles, qué leche. Bye.
ResponderEliminarMmmmm... estamos hoy todos morriñosos.
ResponderEliminarGracias por querer ser como yo, Luisfe, en realidad no sabes muy bien lo que dices pero sé que subyace en el fondo algo elogioso, y esto es una alegría -y un honor-.
Gracias también a Donce, la misterieuse: qué mas quisiera yo que haberme dedicado a la Literatura, ma fille, pero la gran paradoja de la vida es que cuando tienes edad para elegir no tienes ni idea de lo que quieres, y cuando ya sabes lo que quieres, es demasiado tarde para elegir.
Mientras, hacemos lo que podemos.
Besos a la troupe.
Gua
Pues Emilio, yo soy Isabel Huete, una de las citadas, y después de agradecer tu abrazo te envío también el mío. He intentado entrar en tu blog y no he podido. El mío es tuyo.
ResponderEliminarY tú, mi Luisfe, eres el más grande amor entre los amores, aunque algún día me contarás el porqué de citar siempre a Mayo cuando hablas de mí... No es que me importe, pero los lazos son los que son: sin nudo. Hoy por hoy nada me ata, ni siquiera yo misma.
Un besazo, cielo.
Pues como que me has quitado el cabreo que traía por culpa de una trepa que anda por aquí.... mira que me dan aggggco los trepassss: pasad, repugnantes, y que os den bien por el cu... ejem, ejem, "Mojicón y gatinino" jaaaaaaaajaja, es que tienes cada cosa....
ResponderEliminarSabes qué me ha pasado hoy? pues verás, ¿te he dicho alguna vez que trabajo en el servicio médico de la empresa?, (con la batita blanca de tu época de "biólogo"), bueno, pues el doctor y yo compartimos despacho, y como el tío se las ha pirao a Camboya(de vacas) pues ha venido el sustituto, estaba yo un pelín preocupada por si el nuevo iba a ser un sieso, que no lo es, y encima hablando-hablando... el gachó es de mi pueblo!!!!!!!! jaaaajaja, amoss no me digas que el mundo no es pequeño!!
Y ya, hasta aquí mi crónica de hoy. Que te agradezco muuucho tus palabras (parecerte a mí, jaaaaaaaaaaaa, me descohono, pobrecito mío, no digas eso nunca-jamás!),y que le ADMIRO (y le quiero) un montón Sr. Comendador! arrrrribaaaarrribaaaa, ándelee!
Dnc
Después de casi un mes y medio de vacaciones por pueblos de mi tierra (Sanabria), en los que es difícil cuando no imposible acceder a internet, vuelvo a la vida de ciudad, al calor (hoy insoportable)del Sur, y al calorcito de la lectura de tu blog. He de ponerme al día, y veo que me falta tiempo.
ResponderEliminarFue un placer el encuentro contigo y con todos los tuyos, (Guillermo es, en efecto, un amor de criatura, aprovecha mientras puedas esa tendencia tan suya a ser como pegamento).
Me encantó la charla con Youssouph, conocer a tus padres; el tiempo se me fue tan rápido que ni siquiera te di las gracias por el café, la copa y el rato que compartimos.
¡Qué aguante el de tu madre con Leticia! Dale las gracias en mi nombre.
No sabes hasta que punto coincido contigo en lo de aprovechar al máximo el tiempo, e intentar hacer felices a los que nos quieren; y sí sabes hasta que punto no coincido en la apreciación que tienes de tus dibujos y tus pinturas.
A mí también me ha hecho gracia lo de "mojicón" y "gatinino" -con el diminutivo típicamente bejarano. Me gusta ese estado de ánimo en un hombre.
Por cierto, yo también tengo a Donce como a alguien que conociera de toda la vida.
Besos
Donce es algo especial y nos sabe dar ánimo a todos. Besos.
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