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Dejad que rumien.


http://www.literalia.tv/programacion/leer-os-hara-libros/edicion-1.asp

Yo trago y me indigesto mientras los otros rumian.
Y ya era hora de ver en algún sitio recogido el trabajo experimental y arriesgado por el que he apostado en silencio durante demasiados años [gracias desde aquí al coleguilla Gonzalo Escarpa y a su "Leer os hará libros"]. Nada es en balde cuando uno cree en lo que hace. "X", de Antonio Orihuela, fue un riesgo importante del que aún queda la deuda en mi caja de cartón de facturillas [apenas se vendieron cinco o diez ejemplares –se regalaron más de doscientos– y la edición restante fue medio a dormir en una caja en mi almacén de locuras].
Hoy lo ha rescatado Gonzalito como a mí me parece que el conjunto creativo [autor/editor] se merecía. Algo parecido sucedió con el poema objeto de Antonio Gómez "El peso de la ausencia" [de éste sí agoté la edición, pero nunca nadie dijo nada al respecto de la enorme dificultad que supuso en todos los sentidos editar ese libro bellísimo y arriesgado]. Otras diez o quince obras del mismo tono experimental y artístico siguen aún en mi almacén llenándose de polvo hasta que pasen trescientos años como poco para que sean descubiertas. Entonces, cuando alguien las descubra, se tirarán de los pelos por lo que pudimos hacer y nunca hicimos.
No tengo abuela para estas cosas, ni para otras... por eso puedo decir con la voz más alta y tabaquera que, como editor, he realizado una tarea importante que permanecerá. Lo saben quienes la conocen.
•••
Jo... he leído mis dos últimas entradas en el blog y me siento mal porque soy un pagado de mí mismo, así que os pido disculpas por ello. La verdad es que después de fin de año me ha entrado como una fiebre rara por sentirme valorado –algo que me sucede algunas veces– y ha salido el narcisote que llevo dentro.
Juro que volveré a la tranquilidad de los tipos humildes y que no os castigaré más con mis aventuras de capitán araña.
Soy cada día más fieramente humano [además de cándidamente gilipollas]... y se nota.

Comentarios

  1. Ole tus c. Entusiasmo, júbilo, placeres aunque sean domésticos, el alcohol del aire y la ebriedad de las horas.

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  2. Amigo Luis, ya he escrito el post que te mencione en el mail. Cuando quieras date una vuelta y echale una ojeada. Un abrazo grande!

    Ariel

    ResponderEliminar
  3. A ver, querido:
    - Punto uno, no pasa nada, además sabes que "tú vales mucho", lo sabes, está bien.
    - Punto dos: que me guardes uno de esos de X si te quedan, me ha gustado la cosa.
    - Punto tres:... mmm... se me ha olvidado.... ah ya, escucha (lee) con atención:
    ... Y UNA MUCHACHA TRISTE QUE PASÓ
    SIN PRISA...

    ResponderEliminar
  4. No hay que confundir la ilusión con la vanidad, Luis, cuando un trabaja creyendo en lo que hace, mimar sus proyectos y cuidar de ellos no es un acto vanidoso, es la consecuencia lógica del compromiso con uno mismo, así al menos, lo entiendo yo.

    Háblanos un poco más de ese almacén de locuras, qué guardas por ahí... que secretas maravillas están esperándonos...

    Un abrazo
    Marian

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