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La retórica de la poesía burguesa.


5 de enero de 2009
El amaneramiento sin sentido, el no hablar desde el hombre y hacia el hombre con temporalidad y con fiebre humanista, el pensar que la poesía tiene sentido en sí misma y que no debe salir a la calle para exponerse al gentío, el subjetivismo como todo y la jodida deshumanización del arte... es la retórica absurda de la poesía burguesa que se enquista en los centros de poder literario y maneja las pautas oficiales para acceder a los dorados dineros públicos... y algo peor que eso [pues hasta aquí hablo de una estética definida y no compartida]: los poetas de base social que han hecho de ella ‘utilidad’, a los que someto al título de “poetas sociales burgueses”, que, amparados en la altisonancia mediática, utilizan el tono de denuncia en su poesía [siempre respondiendo a un modelo aceptado que funciona y procura un estado personal y una posición absolutamente contrarios a lo que se denuncia en sus propuestas poéticas –no proéticas–. Ellos son los peores, poetas burgueses disfrazados de poesía social que le han pillado el punto de ‘beneficio material’ a lo que solo debiera ser tensión entre la realidad exterior y la necesidad interior de poner orden en el caos percibido... ellos son los verdaderos poetas burgueses de nuestro tiempo, y su retórica es realmente perversa, pues juegan al peligroso juego de alimentar al sistema sumándole en su raíz lo que debiera estar frente a él siempre.
Poetizar desde la condición de hombre siempre es fruto de un desequilibrio entre el mundo y el yo que se siente afectado por la tensión que producen en él las verdades reales y las metafísicas, embriagadas siempre de soledad, pero con referencia constante al hombre puesto en el mundo, entre los demás hombres. Y poetizar así también debe consistir, fundamentalmente, en ‘ser’ así. El poeta social debe responder con signos vitales inequívocos a su propuesta poética... mejor dicho, la poesía social debe partir inexcusablemente de hombres que sientan y vivan con intensidad ese desequilibrio entre el hombre y el mundo, y que su poética sea respuesta de la talla exacta a la que su cuerpo de humano presenta en la vida.
Así las cosas, deben dar igual la coloquialidad, el horizonte narrativo del poema [sé que es una contradicción, pero sirve como expresión que explica], la esencialidad o el lirismo. Lo fundamental es “decir” desde el hombre hacia el hombre, decir en conciencia [y también en gestos] sin medir consecuentes de fracaso o de triunfo, sin ver economía o edición, afectos o desprecios.

Comentarios

  1. Mientras se sienta que se ríe el alma,
    sin que los labios rían;
    mientras se llore, sin que el llanto acuda
    a nublar la pupila;
    mientras el corazón y la cabeza
    batallando prosigan,
    mientras haya esperanzas y recuerdos,
    ¡habrá poesía!

    Bécquer

    Mágnífica entrada, la releeré cuando me falte el aliento!!

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  2. Yo no sé cómo debe ser la poesía. Hay poemas que me gustan y otros que no. E incluso los mismos poemas unas veces me gustan y otras veces no, según mis canales estén abiertos o cerrados. Esto me hace desconfiar de mis sentidos y me produce cierta inseguridad. Porque de eso se trata, lo que yo le pido a un poema es que sea auténtico, que parta de un sentimiento o una idea verdaderos, que esa idea busque luego su forma de poema pero no al revés. No de fuera a dentro, no desde la tibieza, no desde la neutralidad, no desde la burguesía, no desde la retórica.
    Pero ¿soy siempre capaz de reconocer la autenticidad?

    ResponderEliminar
  3. Claro que eres capaz de reconocer la autenticidad, Bárbara, precisamente cuando el sentimiento y la idea que tomas del poema son verdaderos en ti... otra cosa muy distinta es averiguar la autenticidad de quien proyecta el poema... ahí hay que fiarse del temblor que te produce o, simplemente pasar del hombre y quedarse con su literatura.
    De lo que yo hablo en mi entrada es de la actitud del que escribe, del ser sincero consigo mismo, de saber lo que uno es y cómo debe proyectarse poéticamente sin ser un sicario de otros o simplemente un estómago.

    Un besote, amiga.

    ResponderEliminar
  4. Pero, si la poesía debe nacer de lo más profundo... ¿cómo se pueden extraer verdaderos y grandes poemas -sólo- desde una pose?.
    Bueno, vale, ahora supongamos que hay "comediantes" capaces de hacerlo... creo que siempre se antepondrá el poema a la persona, quiero decir que yo leeré y me gustará (o no) aunque no conozca la verdadera ideología de su autor.

    Y que no sé explicarme, carajosss!!!

    Ahh, por cierto LF, a veces -muchas veces- no soy capaz de ver las entradas del Sornebique... (se abre la página pero no aparece la entrada). ¿¿Sólo me pasa a mí???

    ResponderEliminar

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