Ir al contenido principal

JET-LAG

DESDE ITHACA A ÍTACA
[GUADALUPE ESTÁ DE VUELTA Y ESCRIBE BAJO LOS EFECTOS DEL JET LAG]

UNO

Imagine que LFC vive en una ciudad cualquiera del norte de América, Ithaca por
ejemplo. Imagine que habita en una casa normal, son todas parecidas, solo se
diferencian por su estado de conservación y el tono de la yerba del jardín. Imagine
que tiene un coche porque si no lo imagina ya se nos ha roto el sueño y es pronto:
allí hay que tener coche. Y que el coche es como éste, más menos como el de ahora
pero con matrícula chuli. Imagine que ve los ciervos y que se dejan fotografiar.
Imagine que va al supermercado y que la cajera le habla como si le conociera y le
tuviera en alta estima. Imagine que la cajera es la única persona que le habla en
toda la semana. Por imaginar, podemos imaginar que la cajera no pesa 120 kilos,
lleva minifalda negra y hasta cofia y delantalito como las camareras.

DOS

Imagine que LFC labora en la Universidad de Cornell, invitado por la Cátedra "Poetry
is the pear" para el resto de sus días. Imagine que les habla a una joven multitud
de cuartetos sin tercetos, de métrica simétrica, de versos libres y encarcelados, de
cómo versar sin cogerle aversión, de poemo entre pinto y pinto. Imagine que el
auditorio, entusiasmado, se lanza a correr desnudo por el campus (era en primavera,
en invierno hay un metro de nieve). Imagine que llegan hasta la cascada por donde
suicidaban a los indios y deciden inmolarse en su recuerdo (¿en el de los indios o
en el de LFC?). Imagine que llega él y les detiene leyéndoles unos versos inéditos
de los 400 y quedan todos allí deleitándose en la nada inimaginable hasta que...

Imagine all the people

(John Lennon)






Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…