Ir al contenido principal

La existencia se paga siempre al contado.


La existencia se paga siempre al contado, por eso es fundamental creer en ti mismo para no terminar siendo el hombre dócil que buscan en ti quienes manejan los manillares del mundo. A pesar de que lo que nos enseñan es que un hombre tiene muy poquito que decir en toda su vida, debemos saber encontrar con nuestra mirada a esos tipos que actúan sin principios con el fin de agotarnos, a los respetables sociales que realmente son los más deleznables del corral, a quienes pretenden que caminemos como corderitos hacia lo vulgar, a quienes buscan que nos sintamos desesperados para que realmente estemos desesperados, a aquellos a los que les va a costar más morir porque lo tienen todo… para la existencia no hay crédito que valga, ni palabras que la aminoren o la calmen… existir es constatar el latido y seguirlo, dar el paso sin mirar la huella y completarse en lo que siempre será incompleto.
Olvidad las certezas y dejaros mojar por esa lluvia lenta de la duda, hacedla vuestra, que empape los ropajes hasta la piel… y olvidad a los necios que os rodean y os acosan, olvidad a los pobres de espíritu y a los que hacen de la envidia su alimento, olvidad a los postrados, a los falsos, a quienes temen gritar sus nombres, a los adocenados… ellos son los sicarios de la esfera que quiere despojaros de todo, ellos son el paso atrás, ellos son los que odian desde su cobardía de alimañas carroñeras… no los tengáis en cuenta, porque ellos mismos son su justo desprecio… reíd sobre sus pasos dislocados y los veréis desflorecer entres sus babas, rojos de ira, desarmados del pus y envenenados de morderse sus lenguas…
La existencia se paga siempre al contado… y son tantos a los que no les alcanza ni para una sonrisa.

Comentarios

  1. Buenísimo, desde el título hasta el puntito final.

    ResponderEliminar
  2. Así me gusta... acción, reacción y palabras que lleguen donde duela.

    ResponderEliminar
  3. En tus mismas palabras deberás encontrar la razón y la fuerza que te ayude a seguir creciendo. Abrazos.

    ResponderEliminar
  4. No me funciona bien la cosa del blog así que me ha costado un güevo ponerte este mini-post. Bueno, ya sabes que estamos contigo ¿no?... ¿que no estás seguro?... pero hombrededios si eres tú diosmismo, padrehijoyespiritusanto, querido Luis, que a Alejo lo que tiene es purita envidia.
    Besito.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …