Ir al contenido principal

Día parafernálico y por fin acabé con mi novela.

Día 11 de octubre.
Esta tarde acabé, por fin, la corrección de galeradas de mi novela [o lo que sea, que aún no lo tengo claro], y estoy francamente satisfecho por haber acabado el trabajo, aunque sigo teniendo mis dudas sobre si funcionará, sobre si sabré hacerme entender en el laberinto caótico que he montado. Mientras leía, a veces pensaba que lo leído no lo podía haber escrito yo, sobre todo en los tramos chorro, esos en los que se deja correr la escritura a su bola [o que parece que se deja correr la escritura a su bola]. El sentido final de todo consistía en demostrarme a mí mismo que no soy capaz de escribir algo verdaderamente digno... jajajaja... y creo que lo he conseguido, pues me ha salido una verdadera indignidad en la que he intentado esconder mis pocas virtudes y sacar a relucir todos mis defectos literarios... lo que sí puedo afirmar con convicción es que he elaborado una antinovela, he destrozado a conciencia la idea que me enseñaron sobre el género, he faltado a casi todas las normas con el fin de experimentar qué podía suceder... en fin... trabajo hecho y santas pascuas.
•••
Día 12 de octubre.
Por la mañana me quedé en la cama viendo el comienzo de la celebración en Madrid del día de las Fuerzas Armadas, toda una parafernalia ridícula en la que se puede asistir al desfile político más ganso y retrógado. Todos los poderes juntos en el mismo lugar para hacer una pantomima en la que también está representada, cómo no, la Iglesia Católica y sus cantos de sirena [había por allí un par de mangantes con bonete y los soldados entonaron una canción sacra]. El público asistente, como siempre, faltón hasta las trancas y rancio, gritando burradas hasta en la hora del homenaje a los ‘caídos por España’. Si no fuera tan triste, podría decirse que resulta realmente cómico verlos a todos juntos con el Rey y su hijo vestidos de soldaditos y pasando revista a todo y a todos con ese absurdo saludo militar que es como el gesto de un suicida.
Pero me divertí mirando ese resumen del aparato que nos lleva y nos trae, que nos hace y nos deshace... hombres simples y, en demasiados casos, formados para crecer en su justo provecho personal y no en el sacrificio por lo público... demasiadas ambiciones entre toda esa manada de fieras de colores diversos... y la certeza de que aún en este siglo XXI y en la Europa ‘moderna’ manda el poder genético y tiene un grave ascendente el poder religioso, poderes a los que casi todos los allí presentes se someten con sonrisas de tontos de baba.
Tal y como va la cosa, hubiera sido mucho más real ver junto al Rey y al representate del Papa a cada uno de los banqueros de este país y a tipos como el dueño de Zara o el presidente del Real Madrid... sería todo más de verdad.

Comentarios

  1. Buenos días, Luis Felipe Comendador:

    Estupendo tu diario, que sigo siempre, aunque no veas comentario.

    Cualquier persona, que dedique un poco de su tiempo a pensar, suscribiría lo que escribes el día 12 de octubre.

    Conseguiré tu novela. ¿Me la
    firmarás?.
    Saludos. Gelu

    P.D.: Estabas realmente guapo en la fotografía, a pesar del traje, y del bastón ¡tan pesado!.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…