Ir al contenido principal

Era tan jodidamente fácil...

"Amantes". Escultura de Juan Carlos Martínez Peña.
Inexistente otra vez, como siempre, para estos reporteros pacotillos y rumiantes que pasan sus noticias al corpus provincial de papel prensa, aunque en su descargo queda que esta vez no me recortaron de la fotografía del acto de Pedro Mirón, como ya hicieran en la presentación de aquel ‘Voces del Extremo’ tan efímero y puñetero que se organizó en esta estrecha maravilla... y es sana inexistencia si viene de quienes constantemente modifican la historia pequeña [probablemente sin malicia y por falta de luz... digo ‘probablemente’]. Lo peor es que borraron sin más un acto del arco cultural del día bejarano, un acto que me parece importante y significativo [probablemente también sin malicia y por falta de luz... era a las siete de la tarde de un sábado, hora difícil para la prensa, entiendo], la presentación de la exposición antológica del escultor salmantino Juan Carlos Martínez Peña en el sitio de ‘NOTESALVES’. Ya sabemos lo que hay y cómo se cuece, quién decide lo que se debe decir y cómo debe decirse, lo que debe aparecer impreso y de qué forma debe hacerlo.
Así que, a falta de verdaderos notarios de las horas, haré en esta entradilla un breve sobre el memorial dedicado a Juan Carlos para que no caiga en olvido el mes que nos queda a los bejaranos para disfrutarlo.
Vamos a ello:

Juan Carlos Martínez Peña nació en Salamanca en 1957 para ser escultor y nacionalizarse sin duda alguna en la sensibilidad, siendo un empeñado en la búsqueda constante y un auténtico experto en abrir caminos plásticos donde encontraba fronteras cerradas.
De familia de artistas [sus padres son pintores], enseguida mostró su facilidad para la forma, consiguiendo con pocos años alzarse con uno de los premios al Arte que otorgaba la entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca. Su formación se concretó en Sevilla, alcanzando la licenciatura en Bellas Artes, en la especialidad de escultura, en la Facultad de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, y graduándose en Talla Escultórica en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos. Extendió su trabajo creativo tanto durante su periodo de formación como mientras desarrollaba las labores de profesor numerario de Modelado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla.
Carlos fue un creador poliédrico que supo mezclar con verdadera maestría capítulos diversos y estancos de toda la paleta del arte... escultura, pintura, collage, cerámica... y siempre buscando que sus obras fueran poseedoras de un contenido intelectual, de un mensaje capaz de dar salida a todas sus preguntas. Destacó fundamentalmente con sus instalaciones, siendo el primer artista en romper la tradicional mirada sevillana al arte, teniendo el arrojo de ofrecer presentaciones de verdadera modernidad en un ambiente que se negaba a aceptar cualquier innovación, abriendo con ello un camino muy interesante a todos los artista que vinieron después.
Anecdótico, pero no por ello menos importante, es su trabajo para la cantante Martirio, a la que diseñó sus peinetas más conocidas, así como sus primorosos trabajos de restauración del Casino de la Exposición de Sevilla, La Giralda o el Palacio de San Telmo de la misma ciudad.
En la exposición ayer inaugurada se puede disfrutar de una interesantísima recopilación de varias obras del autor, así como de una importante colección gráfica sobre su obra que estoy seguro serán del gusto de quienes se acerquen a disfrutarlas.
Para este memorial se ha editado un libro/catálogo con la obra completa del artista que se acompaña de textos firmados por Pedro Alfageme Ruano, Martirio y Mayca Martínez Peña, así como se puede acceder a textos escritos por el artistas en épocas diversas, una selección de poemas escritos en viejos papeles por Juan Carlos [que completan una mirada diversa al autor], fotografías y algunos recortes de prensa que hablan de su paso, además de un DVD que recoge todo el itinerario artístico del escultor. Este libro/catálogo puede adquirirse en el lugar de la exposición.
La inauguración fue emotiva por la asistencia de sus padres y familiares diversos, así como por la presencia de muchas personas desplazadas desde diversos puntos de España para asistir a ella.

Era tan fácil como escribir esto y hacer un par de fotografías... incluso más fácil, coño... bastaba con pedir que alguien diera el texto mascado y prestase las fotos [que lo habrían hecho con mucho gusto]... pero parece un trabajo duro y tedioso, ¿no?... ¡a la mierda!

Instalación de Juan Carlos Martínez Peña.
"Ying-Yang". Escultura de Juan Carlos Martínez Peña.

Comentarios

  1. Esa foto de los ladrillos es sumamente sugerente, me vendría al pelo para mi relato "Modelo de artista", ¿os la puedo pedir a ambos?
    Lástima no poder verla al natural...
    No he conseguido entrar en NO TE SALVES.
    Abrazos y recuerdos a Mjdppl y cia.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Luis Felipe, de corazón, por este texto tan descriptivo y certero sobre mi hermano Carlos, has llegado a conocer la esencia de su espiritu en poco tiempo...el corto tiempo en que has tenido entre tus manos su ideario,sus poemas,y las imágenes de su obra creativa. El libro Memorial que has diseñado y editado sobre mi hermano nos llena de orgullo y satisfacción a toda la familia y quiero expresar públicamente nuestro inmenso agradecimiento,especialmente el mio propio por el gran esfuerzo realizado, y el enorme interés mostrado en su obra, máxime, viniendo de una persona por la que siento una gran admiración.

    ResponderEliminar
  3. Gracias a ti y a tu hermosa familia, amiga Mayca. La verdad es que ha sido un lujo poder nadar a estilo libre en los entresijos de Carlos.
    Me hubiera gustado haberlo hecho mejor, con más tiempo, pero creo que hemos hecho entre todos un trabajo digno.
    Un abrazo.

    Adu: sí que son buenas las piezas de obra de Carlos. Debes hablar con Mayca para su utilización, por supuesto.

    Besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…