Ir al contenido principal

La antimateria y un muerto reciente.



18 de abril.

Hoy enterraban a un conocido y me tocó ir al pasamanos. Mi costumbre en estos casos es fumarme un cigarrito fuera de la iglesia mientras se desarrolla la misa y luego pasar a dar el cabezazo de rigor, pero hoy estaba el colega Francisco y echamos una parlaeta para comer el tiempo... ‘Felipe, ayer me enteré por la tele de que en la última misión tripulada al espacio se ha ido a buscar la antimateria... que parece que tiene que ver con una nueva posibilidad de viajar a velocidades vertiginosas y con otro concepto del viaje muy distinto al que conocemos... ¿Habías oído hablar de ello?’. Yo sonreí, aunque no demasiado, pues llevo unos días como enfadado con el mundo y, a mayores, me tiene jodido el puñetero pinzamiento del ciático... y le dije que sí que había leído algo al respecto, pero que no lo recuerdo bien... y que lo que a mí realmente me interesa es el crecimiento común y por igual, no estas zoroladas científicas que terminan sonrojando al hombre desde la inversión que suponen y los fines que persiguen [que fundamentalmente son bélicos]... que a mí me gustaría que el hombre se centrase antes en solventar asuntos para los que realmente tiene capacidad y dejarse de inversiones bestiales en zarandajas para un futuro que no parece de todos... solventar el hambre, la sed, las enfermedades epidémicas para las que ya hay fármacos fiables de los que solo se beneficia el primer mundo... acabar con los sátrapas y darle un giro al sistema que nos trae como imbéciles. Sería fundamental poner al día el uso generalizado y global de todos los avances obtenidos y hacerlo bien, de tal forma que cada novedad de uso vaya acompañada de un trabajo que asegure que tal avance es enriquecedor y no destructivo [pienso en los medicamentos capaces de alargar el tiempo de vida, pero sin acompañarse de calidad de la misma... así, tal avance deja de serlo]... y Francisco insistía... ‘He indagado en el asunto y es interesantísimo, Felipe, de verdad’... pero yo me mantenía en mis trece, en que el avance necesario es el de la igualdad, el de acabar con la miseria y la pobreza, con la enfermedad y con el hambre... y que acabó la misa... y que no me apeteció entrar a hacer el teatro de siempre y me volví a mi curro sin pasamanos y sin dar el cabezazo tradicional, porque no me gusta, porque no le encuentro el aquél a estas manías tradicionales que te dejan marcado si no las cumples... el tipo muerto, allí, frente al altar del legionario... y Francisco pensando en la antimateria... y yo pensando en que mañana hay que pagar a Hacienda una pasta gansa, lo que no me cabrea mucho más que el pensar en el para qué lo pago, si al final toda esa pasta va a ir a financiar todo el gorroneo capitalista o para dar subvenciones a fondo perdido a colectivos que son la pura vergüenza del sistema... qué mal carácter tengo, coño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…