Ir al contenido principal

Que no es un juego, coño...


El jodido dinero, la virtualidad más real que conozco, tiene la capacidad de dividirse o multiplicarse en función del manejo que la especulación hace de él, algo que no se corresponde con la tangibilidad que le debe abrazar siempre, vamos, tener algo tangible que sea traducido en el valor de moneda al uso... y ya no hay nada tangible asociado a los movimientos de moneda, porque la deuda no es un valor tangible si, como ahora sucede, viene atada del abuso en la transacción [el jodido mercado]. España está hoy, esta mañana, al borde de la quiebra y hay un miedo generalizado en la ciudadanía, un miedo jodidamente cabrón al futuro próximo, que se aparece lleno de personas sin trabajo y de miles de empresas cerradas por ese ceder al mercado lo que debe ser responsabilidad de uso soberano de quienes conformamos este país (entre ellos, fundamentalmente, nuestra clase política). Un país soberano no puede estar jamás en manos de su banca, y mucho menos en manos de bancas y multinacionales extranjeras. Es por ello que precisamos una política nueva en la que se tomen decisiones fuertes para capar de un tajo la especulación y tomar las riendas del dinero público con el fin de revertirlo en el bienestar de los ciudadanos y no para llenar las arcas de esos quince hijos de la gran puta que se han conformado en El Gran Hermano. Es tan fácil como nacionalizar la banca de un golpe seco y contundente y arbitrar una norma severa a quienes se enriquecen sin trabajo real de por medio [especular e invertir en bolsa no es trabajo, es juego]... y cuanto más se aguante en esta situación de tensión va a ser peor para todos.
Se me hace insoportable el solo hecho de pensar en que una empresa pequeña, levantada con el sudor de unas cuantas familias durante muchos años, en la que se ha puesto ilusión, en la que se han reinvertido cada uno de los beneficios para hacerla mejor y poder ofrecer mejores servicios, en la que se han trabajado todas las horas imaginables... pueda ser borrada de un plumazo por el insaciable hambre de dinero de alguien que ni sabe dónde está ubicada España en el mapamundi... eso no puede suceder y es responsabilidad de quienes nos gobiernas el dotarnos de la protección necesaria para poder seguir.
En este juego, la mayoría tenemos la de perder... por eso tiene que dejar de ser un juego y pasar a ser uno de los más graves delitos.
Hoy tengo una pequeña empresa por la que lucho cada día... quizás mañana no tenga nada. Es triste.

Comentarios

  1. Un abrazo grande, Pipe. Hoy es todo lo que puedo darte. Eso, y todos mis ánimos para que sigas luchando, amigo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …