- A la ‘vida’ se le coló una ‘u’ y quedó ‘viuda’.
- No se preocupen, que ya trabajan los chinos.
- Por inercia se vive y también se muere... es bien triste.
- Sin el tiempo, todo ocurriría a la vez.
- La realidad es el espacio de lo indecente.
- Una flor recién cortada es un hermoso cadáver... y regalársela a una mujer.
- La belleza absoluta con el tiempo se queda obsoleta.
- La sensatez amarga.
- Transpiraba en vez de inspirarse... el artista hoy.
- Comunista consumista = Comunista consumado.
- El idealismo jamás cumple con lo que se espera de él.
- No, si al final voy a tener que tomarme el mundo en serio.
- La banca tiene un sospechoso bigote alemán en estos días.
- Vuelve a empezar a oler el cadáver de Marx.
- La casualidad tiene piojos.
- Que alguien me refute que orinar sentado no es evolución.
- El mundo es de todos... je.
- La vida baja con respecto al dólar.
- Lo pensé de pronto... la banca es multiorgásmica.
- De la película ‘Colors’: “Un toro y un ternerillo miraban a un grupo de vacas desde un alto y el ternero le dijo al toro... ‘¿y si bajamos corriendo y nos follamos a una de esas vacas?’... a lo que el toro respondió... ‘mejor bajamos despacio y nos las follamos a todas’”.
- Cada uno tiene la cara que se trabaja.
- El idioma se usa más para agredir que para entenderse.
- Mi poesía no es del gusto de casi nadie... y eso ya debería ser un éxito.
- Cada loco con su quema.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

Yo voto también por bajar despacio.
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