jueves, febrero 02, 2012
Vuelve a llegar despacito la poesía...
EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Llega cada mañana
cansado del trabajo
y se queda dormido
con su espada apagada.
En su agotado ritmo
se ha olvidado de ti,
de que tocó tu nuca
con intención de muerte
y olvidó la puntilla
por un azar perverso.
Su falta de remate
desola más
acaso
que la muerte que lleva.
Es profesión del hombre
odiarle por su falta
de acierto algunas tardes.
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Me alegro ¡Mucho! ¡Mucho! ¡Mucho!
ResponderSuprimirque se quede, que se muestre.
ResponderSuprimir:)
Pues que se siente y disfrute del espectáculo, que en la calle hace un frío de cojones y hay mil ratas con traje a las que exterminar primero.
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