Ir al contenido principal

De un ratito de asueto en un día largo, largo, largo....





Estoy muy sinjuglar esta mañana, muy Capone de cuello para arriba, bastante samurái si se me mira la tonsura silvestre de mi miga... estoy muy panadizo de moyera, incluso fanfarrón si me observases con ojos distintivos y secuaces, Galileo dormido y calavera... estoy propanfletario, desdiscreto, protestante sin dios que echarme al hombro, Calígula menor, purito escombro del escombro que ayer dejé en mi puerta... estoy puro menino, con caderas de alambre y almidón, gatoporliebre, comen sin su dador, fiebre sin fiebre, sordo entero sin sor, sheriff con herpes... estoy como me gusta estar ahora, pensando en Tombuctú con un cigarro colgado de la boca y una Coca caliente de esperar mi sed de barro... bogando en caballito de totora por un mar inconcreto, mirando a los pelícanos caretos buscar peces a tientas en las olas... estoy puro parchís -me como todo-, purito abracadabra de escritorio, músico de big band sin repertorio, desveranado entero y juantenorio... estoy con una mosca que me jode sin saber que yo cazo a mano abierta –entró hace ya tres días por la puerta–, con un boli que escribe cuando quiere y un singanas brutal que me desbebe... estoy cuerpopresente, pura alfombra para limpiarse justo antes de entrarme, quebradito del centro, cojitranco, Quevedo al caminar y malsentado... estoy para que me hagan cariñitos, mimoso de llorar en un regazo, meñique entero, golosito, momo, y hasta santo con vela y monedero... estoy hasta los huevos, y no es raro, pues aún son dos de dos y no se entienden, pero están, que ya es algo entre los algos...
Estoy para que me aten... lo asevero... para que me aten bien... y al vertedero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…