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Carmen Martín Gaite


Llegó el jodido frío atacándome fuerte a los bajos. Otra vez la cistitis crónica vuelve a traerme una incomodidad de la que ya me había olvidado.
Mi hija se ha ido a pasar el puente en Salamanca con las amigos y confieso que me cuesta un poco procesar esta circunstancia –cosas de ser padre–. Sé a lo que va y confío en ella, pero me queda un no sé qué protector que me hace permanecer constantemente alerta y pendiente de sus llamadas. Imagino que esto se irá diluyendo con el tiempo, como todo. En el fondo no quiero que se vaya nunca de casa.
Para pasar mejor el agobio, me he puesto a maquetar este diario con el fin de sacar unas copias de todo el material que conservo. Me falta la segunda etapa, que la perdí en un estallido del sistema informático, y la primera, que está publicada en «Béjar Información» y habría que hacer el trabajo de picarla –para tal empresa ando ahora sin ganas–. Me apetece imprimir un ejemplar para cada uno de mis hijos y encuadernarlos con el fin de que si un día quieren saber algo de este minga lacia, puedan hurgar en estas páginas y verme de otra forma.

Comentarios

  1. No sé cuando es tu cumple y no tengo tu tlfno pero te deseo lo mejor porque te lo mereces, amigo. Y esa minga está lacia? Habría que verlo. Mil besos y mil flores que te llevaré cuando vaya por tu bella tierra.Soy el sol que te quiere.

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