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Todo árbitro es arbitrario por definición.


* Esta imagen fue tomada ayer en Madrid por mi colega Victorino G. [© Victorino G.]
¿No ganó el Madrid o empató el Barça? Árbitros hay para todo y para todos, también para las manifestaciones… y siempre están comprados. Ayer leí las entradas por internet de los principales periódicos nacionales justo diez minutos después de la intervención del zorolo Rajoy y me sorprendió gratamente ver cómo “El Mundo” era el único periódico que, además de dar el número de manifestantes indicados por el gobierno y la Comunidad de Madrid, aportaba una cifra de estimación propia. La cifra era de 260.000 manifestantes, bastante menor que las dos cifras oficiales.
Ya entrada la noche, volví a hacer un repaso múltiple del noticiero sobre este evento y me encontré con que en el artículo de “El Mundo” ya no existía esa línea, la de su estimación de manifestantes, aunque sí permanecía el resto del artículo.
Mi primera impresión, la de la tarde, que era de sorpresa total, se tornó en un “esto ya es normal” cuando vi el número censurado.
“El Mundo” es así, mundo. ¿Quién habrá sido el tonto del culo que sacó la cifra? ¿Cuántas llamadas peperas habrá tenido su director de liguero y látigo para ordenar borrar esa línea que daba al traste con ese “toda España contra Zapatero” que andaban gritando los mochunos azebinos? ¿Es esto prensa libre?… Sí, por supuesto, es libre porque hace y dice lo que le sale de los cojones, pone y quita, miente y desmiente.
Sólo puedo decir desde mi cueva [y muerto de miedo… y de risa, coño, también] que nadie con la cabeza en su sitio compre ese “pappel” infecto… ni los demás… que vienen siendo lo mismo.
(12:39 horas) Acaba de irse Youssouph de mi estudio, que me había venido a visitar, como hace siempre que viene a Béjar. Es un cielo de tipo y me encanta meterle en berenjenales religiosos de los que no sabe salir. Hoy le he hablado de la muerte… le dije: “Amigo, nacemos y morimos, nada más, nada antes y nada después… y también nada entre medias”. Reía, como siempre hace. Y seguí: “¿Dónde crees tú que vamos cuando morimos?”… “Al Paraíso si hemos sido buenos… al Infierno si hemos sido malos”… “Eso… los que creéis en Alá, ¿y los que no creemos?”… “Alá lo sabe todo, Felipe, y es el mayor perdonador… si tú eres bueno vas a ir al Paraíso, seguro”… “Pero yo no rezo cinco veces al día, como tú… eso me parece un coñazo… y si siendo bueno se va al Paraíso sin rezar, ¿para qué te molestas?”… “Eres malo, Felipe, jajajaja, malo”… “Entonces, ¿no iré al Paraíso?”… “Tú sí, claro que irás”… “¿Pues no dices que soy malo?”…
Pilló la bicicleta que le regalé hace ya un año y se fue a pedalear entre carcajadas mientras decía: “No puedo hablar contigo de Alá, Felipe… me haces reír mucho y Alá es serio”.
(17:14 horas) Nada es importante y todo es prescindible. Pensemos por un momento en que las sociedades acordasen el cambio de sus parámetros, haciendo que todos los acuerdos unánimes, la matemática, la percepción cromática, la química… variasen en nuevas combinatorias. Lo que ahora es límite, probablemente se convertiría en camino. ¿Es eso posible? Quizás de una forma radical no, pero poco a poco la ciencia va marcando nuevos territorios por descarte y las convenciones evolucionan o cambian.
De Tontopoemas ©...


(23:02 horas) Es triste que cuando los pensamientos van tomando una forma elaborada es justo cuando no puedes sacar partido vital de ellos. No hay lógica en los ciclos, pues la madurez del pensamiento debiera acompañarnos desde la pubertad. Quizás fuera interesante que los diversos periodos de enseñanza se centrasen en ello y sólo en ello… pero no, prima la acumulación absurda de conocimientos con vocación de cedazo para dejarse perder miles de futuros hombres justos por el camino.
Lo hacemos todo tan mal.

* Du Pré [dedicado a la coleguilla Maytana]

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