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La lluvia.

Qué grave error es suponer que la desgracia propicia inteligencia y el dolor da alas creativas. Un mediocre sigue siendo igual de mediocre después de que le ataquen ambas circunstancias.
Sí es cierto que, en una mente preclara, la desgracia y/o el dolor pueden inducir al pensamiento profundo y llegar a obtener como resultado algún logro artístico, pero siempre como evasión y autoayuda, no como norma indefectible.
(11:06 horas) De pronto, un aguacero.
Suena el agua en los canalones y quito la música para poder escucharla con nitidez.
Las tormentas me traen siempre días de septiembre, guarecido en el templete del parque, asombrándome de la fuerza de la Naturaleza mientras intentaba unir ese sentimiento de asombro con otro de amor juvenil hacia la chica que entonces me parecía inalcanzable y hoy es mi compañera.
Pensaba entonces [lo recuerdo con nitidez] que el mundo era un espacio abierto a todas las posibilidades excepto a la de conquistar a esa chica que hacía que algo se removiera dentro de mí hasta el completo apocamiento y el silencio.
Pensaba constantemente en ella y montaba complicadísimas estrategias para intentar un breve contacto. Siempre se iba todo al traste por el estado de ansiedad que me crecía.
La lluvia me da alas, siempre me las ha dado, y la espero con verdadera emoción cuando presiento en el cielo que va a venir a visitarme.
(13:30 horas) La política no es sucia ni mezquina, son los políticos sucios y mezquinos los que le ponen ese tinte vidrioso, y todo por el poder y la pasta.
En este tiempo de elecciones municipales me parece inmoral el vacuo gasto en propaganda. Sólo en Béjar yo calculo que aproximadamente se gastarán entre los partidos litigantes unos 20 millones de las antiguas pesetas, en una ciudad que no llega a los 15000 habitantes y en la que los partidos mayoritarios tienen un suelo en votos claro, lo que hace que tal inversión se realice para un arco aproximado de 2000 votantes, cuando si a esos tipos les dieran las mil pelas del gasto en propaganda, seguro que asirían con más fuerza el compromiso de voto.
Contabilícese esta cantidad, sumándola, a otras similares en ciudades con un arco entre los 10000 y 20000 habitantes; súmese el gasto de ciudades con más habitantes, que será mucho mayor, y el de pequeños municipios, que gastan menos, pero son muchos. El monto resultante seguro que es desorbitado, y también seguro que con ese dinero se harían estupendas obras públicas.
¿No es inmoral este gasto en publicidad vana?… ¿Y no es más inmoral que parte de ese dinero salga de las arcas públicas de municipios que utiliza con prepotencia su opción de gobierno para derivar pelas municipales a su casilla electoral?… ¿Y no es aún más inmoral que tipos como, por ejemplo, Miguel Ángel Rodríguez se pongan las botas con las enormes contratas publicitarias que se derivan a sus empresas desde las administraciones públicas de su cuerda?
Me encantaría que alguien hiciera los números y nos los enseñase a los ciudadanos, y junto a ellos, los nombres de las empresas que han hecho sobres, caramelos, folletos, trípticos, pulseras, libros, vallas, pancartas… y los beneficios que han obtenido con ello [me valen todas las que hayan ingresado por estos conceptos más de 30.000 euros]. Y luego que averigüen cuántas pertenecen a los mismos grupos de empresas y quiénes son sus directivos.
Nos daría a todos la risa. Seguro.

(17:39 horas) En cuestiones de “la nada” soy bastante heideggeriano y muy sartreño, vamos, que comulgo con que su negación [la de “la nada”] es la misma que hace posible la existencia, siendo así la nada el elemento sobre el que se sostiene la misma existencia [a esto añadía Sartre la ‘impotencia lógica’ de resolver el dilema].
Sin saber resolver, pero dejando que el asunto me enrede, soy capaz de comprender enseguida algunas preguntas cercanas que suelen molestarme, y todo por cierto asunto de equilibrio aplicado a dichas preguntas que, si no tiene la capacidad de darme respuestas, sí que es capaz de hacerme eliminar caminos y quedarme con un pequeño jardín de dudas donde antes había un tupido bosque.

También es cierto que la realidad termina estando muy por encima de la dialéctica y las elucubraciones, y es ella la que acaba solventando por imperativo.
Por ejemplo, ante la inexorabilidad de una enfermedad, ¿cómo debo actuar? Sólo hay dos formas: sufrirla o disfrutarla. El desgaste físico será el mismo en ambos casos, pero la actitud mental será totalmente distinta. Debo, por tanto, disfrutarla… ¿Y cómo se logra eso?… Y yo qué sé.
Elucubrar es bonito y se basta en sí mismo, coño.
(21:45 horas) Vengo de ver con mis críos una función escolar en el Teatro Cervantes y sólo me quedo con la frase… “la han salvado los niños con su naturalidad” que le oí a un padre en la salida apresurada de la sala. Asunto para borrar si no fuera porque andaban por allí todos los PP’s con cierta cosita electoral [abusan].

(22:00 horas) Me encanta leer y releer a Cesare Pavese, porque su escritura es un compendio clarísimo y bien trazado de lo que yo quisiera escribir y de lo que pienso [confieso –creo que ya lo he hecho antes-– que “El oficio de vivir” es mi libro de cabecera y de consulta]. Cuando Pavese dice que a la poesía [a la creación] se llega desde el tedio, descubre la farsa y la trampa del escritor [del artista]. Sí, efectivamente, a la creación se llega desde el tedio, y ese tedio procede de la falta de vida activa, de la ‘serenidad’ [así la llama Cesare] en que acaba convirtiéndose el placer o el dolor cuando se hacen tediosos.
El creador produce porque no es capaz de vivir con intensidad; por tanto, su creación es el fruto de su fracaso como ser en movimiento, en vida.

* Sonny Terry & Brownie McGhee - Backwater Blues.
De Tontopoemas ©...

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