Ir al contenido principal

Respuesta a un comentario anónimo de 'Censuralia'.

Ganó el Barça, pero no hay disoluciones de ‘yeles’ ni de odios, porque no va por ahí la cosa [vamos, que no preciso diluirme, pues ya lo hago en la palabra].
Primero hay que acotar netamente lo que es la expresión escrita y luego lo que supone el hecho manifiesto [sabiendo de forma neta que lo dicho guarda siempre una distancia indefinida con lo hecho].
A todo esto se le podría otorgar el nombre genérico de ‘reacción’, sin más. Uno reacciona ante los hechos manifiestos y lo hace en función de su capacidad crítica [poca o mucha y mala o buena], y tal ‘reacción’ se suele patentizar con más fuerza cuando llegan los días en los que el cambio puede hacerse efectivo.
La ‘reacción’ siempre crece como respuesta a un estímulo, y a mí, lo siento, me estimulan sobremanera José María Aznar, Acebes y Zaplana… y también me estimulan demasiadas cosas, tan cercanas, que me afectan directamente en el monedero, en la vista, en el oído y en el tacto.
Si ataco con ‘palabras’ es porque he padecido ‘hechos’ tangibles venidos de la situación política y traídos por los representantes políticos lejanos y cercanos. Quizás me otorgue el derecho de ‘decir’ el que alguno logró echarme de curros periodísticos en los que me ganaba unas pesetas para mantener a mi familia y que otros intentaron hasta cuatro veces el despido fulminante de mi trabajo principal [claro, no sabían que yo entonces estaba currando como autónomo]… y otras muchas marronerías que no me apetece contar ahora, pero que están aún en ese proceso de ‘hiel’ para otorgarme razones que empujen a mis palabras.
No sé cómo serán los que vengan, pero sé cómo son los que están, cómo actúan y en función de qué reaccionan. No me gustan y lo digo claramente… y a veces lo digo con crudeza porque me siento herido y atacado por sus palabras y sus hechos.
No va a diluirse nada porque nada debe diluirse. Debe acabar un ciclo y empezar otro, y ahí yo intento poner mis pesas en el lado de la balanza que me gusta, que es algo totalmente legítimo, y más si, cuando lo escribo, asumo contenidos con mi nombre, amigo anónimo.
De Tontopoemas ©...

Comentarios

  1. Acabo de ver los resultados de las elecciones en Béjar y quería darte la enhorabuena. Lamentablemente en Valladolid tenemos otros cuatro años de Rey León.

    Un abrazo.

    Manolín.

    ResponderEliminar
  2. Muchas felicidades Luis!

    Desde Vallecas, reducto de muchos de los valores e ideales que por aquí expresas, siento una profunda envidia porque se ha producido el cambio en Bejar. Un ciclo que empieza. Ojalá algún día podamos disfrutar de un Madrid diferente y no tengamos que mudarnos todos a Rivas...

    Un abrazo.

    Toni.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …