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Día meón con escayola.

El día está meón, con un viento levantafaldas y constantes aguaceros que me recuerdan los días de lluvia en Karatu y Arusha, sorpresivos y bellos, salvajes en su alfombra de pétalos de jacarandá cubriendo las calles de Arusha o dejando un barro rojo intenso en las pistas que nos llevaban al penúltimo poblado masaai.
Dormí mal y no atiné a mirar por la ventana antes de salir de casa esta mañana, por lo que me embucé en mi atuendo de verano [chanclas incluidas]. Ya en la calle, con la hora del cole pisándome las pestañas, no quise rectificar y llegué al trabajo empapado y con los pies nadando en sus propios chipicharcos.
Me encantan estos días que llegan como a traición y en la calle se hacen puro contraste. Las mamás con sus críos, corriendo hacia el colegio, son un bello compendio de ropa y actitudes: las hay bien abrigadas, con paraguas y botas; otras van en camisa con el frío marcando longitud en sus pechos; unas corren discretas, otras gozan la lluvia y se dejan al viento, muchas ni siquiera salen de sus autos, que los aparcan justo a la puerta del cole para embarcar a los críos con un venga.
En el curro dejo abiertas las puertas de la calle de par en par para escuchar el sonido de la lluvia mientras maqueto a velocidad la revista del VIII Festival Internacional de Blues y me admiro con las fotos de Mabel [lady blues]…
… Me llamaron urgente de casa, corriendo a urgencias con Felipe. Se ha roto un hueso del pie y lo tendremos escayolado por una temporada. A ver cómo aguanta y cómo aguantamos los demás el tiempo de reposo por prescripción médica. El jodío chaval es el tipo más movido que conozco.
Jo.
De Tontopoemas ©...

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