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Riendo con un superviviente.

Hoy me contó Malick que está algo triste porque le regala cosas todo el mundo y él no puede hacer ningún regalo a nadie. Le dije que no tenía de qué preocuparse, que su regalo constante es esa sonrisa amplia y sincera que nos dedica a cada uno de los que nos rozamos con él cada día. No lo entendió bien, porque insistió en que él no regalaba nada, y le hice comprender en diez minutos todo lo que me ha dado desde que llegó a Béjar en ese horrible periplo desde su Gambia natal.
“Sí, Felipe, pero Malick no tiene nada que darte para que tú le recuerdes”… y ese afán por cosificar la amistad, el cariño y el agradecimiento me cabrea, porque también se siente pobre en ese sentido, en el de dar. No le basta con darse.
Es un tipo magnífico.
Le dije: “Mira, Malick, cada vez que me veas, me vas a decir: ‘blanco, cabrón’, y yo me consideraré regalado por tus palabras”. Y respondió: “Noooo, yo no puedo llamarte así, Felipe, eso es malo”… [yo] “Pero si yo te llamo todos los días negro cabrón y tú sonríes… hazme sonreír a mí, coño. Eso es un buen regalo”… [Malick] “Tú dices cosas muy difíciles para Malick, eres malo, decir cabrón es malo si es amigo al que se lo dices”… [yo] “Pues llámame puto blanco, igual que yo te llamo puto negro”… [Malick] “Es muy peor, Felipe, no puedo decir eso”… y reímos de largo abrazados como dos coleguillas de siempre. [yo] “Como nos haya oído Alá…”… [Malick] “…Tú vas a ir al infierno, Felipe, pero te van a echar de allí, que Alá lo sabe todo”… [yo] “¿Es que hay otro sitio mejor?”…. [Malick] “Qué malooooo, Felipe, no rías de las cosas de Alá”.
Le dejé con Majshula pegadita al ordenador, como todos los días, comiendo gusanitos y riendo de nuestra conversación absurda.
Seguirá sintiéndose pobre mi Malick porque no puede regalar objetos a las personas que aprecia… y yo seguiré riéndome de él y con él hasta que entienda que Occidente es una mierda pinchá en un palo y él es un lujo del que aprendemos cada día.
(22:41 horas) Recibo por mediación del gran Marino González [editorial La Luna de Mérida] la novela “Nicolasa verde o nada”, de José Viñals. ¡Qué ganas de leer, coño! Gracias, colega.
•••
El mal, según Pavese, procede de quien era antes bueno. Y no es este el mejor hallazgo de mi lectura de hoy, que más avanzando en la lectura de don Cesare, el colega resuelve que cualquier hallazgo que nos llegue no sirve para nada.
Razón de sabio… como rezar el rosario.

De Tontopoemas ©...

Comentarios

  1. Dile -por favor- a Malick, de mi parte, que en Enero, cuando rellene la carta a los Magos, pediré su sonrisa; así TODOS tendremos un maravilloso REGALO.

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