Ir al contenido principal

Días de cine.


Cuando conocí a Jon Finch, yo calzaba chirucas y él unos Sebago negros, yo lucía una barba menuda y rubia y él iba perfectamente afeitado, yo bebía manchada y él se ponía tibio a coñac de marca. Fue en Salamanca durante el año 1976. John protagonizaba una película de José María Forqué [“El hombre de la cruz verde”] y yo hacía de figurante con tres papeles de paso [soldado, picapedrero y mendigo].
Los actores, entre los que figuraba Fernando Rey, ponían una rígida distancia con los mindundis de a mil pelas el día [las 24 horas], pero yo me las arreglé para comer junto a Jon un par de aquellos sanjacobos que ponían los del remolque de cocina. El hombre ya andaba bastante metido en alcohol a aquella hora y se rebajó a chapurrear conmigo en un castellano que yo no entedía y en un inglés que entendía bastante menos. No nos caímos mal y continuamos la comida hasta el final en una de aquellas mesitas provisionales manteniendo un diálogo de sordos a viva voz y una conversación de gestos y continuos brindis.

Después de mi café aguado y de su carajillo, nos separamos hasta la hora de rodaje, que estaba previsto en la trasera de la catedral vieja de Salamanca, en la que apareció con tal estado de embriaguez que, después de más de 16 tomas, José María Forqué decidió filmar esa escena con un doble de Jon que había fichado entre los estudiantes salmantinos.
Hubo voces, insultos, risotadas y un par de vómitos.
Mientras se llevabamos a Jon absolutamente ebrio hasta su caravana/camerino [yo iba ataviado de soldado de Flandes, con leotardos verdes y bombachas], me miró, sonrió y me dijo: “Zenk… Philiph… my Lazarillo”.
Fernando Rey, a esa hora, ya le andaba a la zaga, pero lo llevaba como un señor.

Comentarios

  1. Llevo utilizando 20 años zapatos Sebago (granates y negros)son estupendos, lastima que cuando se conbinan con el coche oficial (Audi A-8)(preferiblemente),moqueta roja, secretaria cañòn y visa oro aparecen los, que no se han "quitado el pelo de la dehesa" pero llevan la bandera de la "libertad" por delante.Los mismos que han metido en Gijón a los sindicalistas (Claudio y Moraga) en la carcel,y mientras tanto nosotros como siempre anestesiados o peor aun como dice el inclito J.LOS SANTOs, esperando otra de gambas.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…