
Comprender lo que de caótico tiene la mente humana es comprender al hombre mismo.
No estamos hechos para el orden, pero nos apoyamos en él para ir sumando piezas al puzzle que somos. Es más, si nos ceñimos al orden con vehemencia, fracasamos siempre, pues en él viven la seguridad y la previsión, y con ellos el adocenamiento de las mentes.
El hombre capaz debe ser contradictorio, descolocado, disperso… debe aprender a negar sus afirmaciones taxativas y a buscar fuera de esa línea recta de puntos severamente ordenados, debe ser convulso y diametralmente opuesto a sí mismo…
También es preciso que el hombre lanzado al mundo y a su creación [la del mundo y la suya misma] adjure de la humillación de tener que admitir que su saber viene solo de lo pensado, hecho y escrito por otros hombres, porque eso supone ponerse fronteras y acuñar límites. ¡Sí, debes sentirte humillado de no lograr pensar por ti mismo!, porque sin esa humillación no ‘serás’, sino que ‘te serán’… y partirás del fracaso e irás a él sin entenderlo [ser fracaso y no saberlo es la negación máxima del hombre… y se llama ‘docilidad’].
El valor de lo pensado por otros se hace valor en ti solo si logras trascenderlo… no si logras repetirlo.
Así visto el mundo del hombre, resulta natural ver en los planes educativos un enemigo avieso y despiadado; en los profesores que deciden y embotan los caminos de los nuevos hombres, la calamidad misma que los arrastrará a la docilidad más dañina; en los sistemas sociales, la lacra mayor de lesa humanidad que se pueda soportar.
Y es que ‘el método’ aplicado en nuestras sociedades modernas corre directo hacia la alienación bajo el engaño de la ‘competencia’ y bajo el juego perverso de la ‘competición’ [recuerdo aquí algunos textos y poemas hermosísimos y preclaros de Antonio Gutiérrez Turrión sobre los hombres competitivos y los no competitivos].
Somos fracaso porque nos ‘forman’ para ser fracaso, porque la sociedad capitalista precisa de hombres dóciles con los ojos dirigidos hacia un lugar preciso y absolutamente falso en el que ser ‘utilizados’ con perversa facilidad.
Hoy no interesan los espíritus creativos, los pensamientos singulares, los tipos conscientes de su individualidad y consecuentes con ella.
El hombre es mercadería alucinada, dólares que se mueven para amontonarse en los lugares precisados por quienes controlan esta tómbola fría y bien decorada.
Debemos ser caos para salir de este desorden artificial.
Me cuesta tanto colocar mis ideas en palabras justas cuando intento explicar mi sentido de la vida.
En fin…
ALGO DE MI ACTIVIDAD GRÁFICA NAVIDEÑA






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De FUMADORAS |
A mí sólo me interesan los espíritus creativos, los pensamientos singulares, los tipos conscientes de su individualidad y consecuentes con ella (y universales por tanto).
ResponderEliminarNuevo blog:
huecoypalabra.blogspot.com
Por cierto, rioblog no está disponible.
Hay gente que sin orden no puede vivir, y otros a los que ese orden nos ahoga, pero que cuando sacamos los pies del tiesto tampoco sentimos la completa felicidad. Y entonces llega la pregunta: pero qué "coño" busco?? y después todo comienza a girar, a dar vueltas hasta no encontrar salidas, ni tampoco entradas...
ResponderEliminarDicen por ahí que la ignorancia es un grado... quizá sea cierto... o quizá cada uno de nosotros sea un gran ignorante, qué sé yo! quién soy yo para pensar por los demás!
Quizás un dócil es más feliz o a lo mejor mi vecino, el dócil, es sólo un frustrado más que al verse vencido, se dejó llevar por la corriente.
No sé me estoy liando y estoy formando un chapurreado de tres narices!
Venga, otro saludo (yo no muerdo, que hoy me duele una muela).
Ah, jb riobo! una cosita, perdona que discrepe contigo pero, que digo yo q si SÓLO te interesa la gente así te vas a sentir "mu sólito". (Puede que el señor de la pescadería, o el de la fábrica, o yo misma, no seamos espíritus creativos, ni tengamos pensamientos singulares, pero a lo mejor esa gente te hace esbozar una sonrisilla y eso también es bueno "p´al alma"...)
Atentamente,
Donce
Leches! le puse tilde a solito.
ResponderEliminarDisculpen las molestias.
No sabes el subidón de adrenalina o de autoreconocimiento que me has dado con tus palabras, con todo esto que has expuesto y que entendí hasta llegar a la médula.
ResponderEliminarDecir más, sería añadir lo innecesario.
Un placer mañanero el entrar por estos lares.
Ains, esa Mirinda ¿Era dulzona, cierto?
Un beso
"Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
ResponderEliminarMuere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad".
Pablo Neruda
A pesar de entender lo que quieres decir, es difícil imaginar un mundo lleno exclusivamente de seres creativos, caóticos, rebeldes, dispersos, inseguros, imprevisibles, convulsos, opuestos, descarados, singulares y poetas. A ver quién es el valiente que le pone el cascabel al gato y es capaz de ahormar de alguna manera tal discrepancia. En mi modesta manera de ver las cosas tiene que haber de todo, de hecho lo hay y la forma de convivir es respetándose los unos a los otros, pasar por esta vida sin hacer putadas al prójimo o hacerle las menos posibles.
ResponderEliminarAunque el mundo es grande, demasiados seres juntos en un espacio determinado, de las características arriba señaladas, sería como meter muchos gallos en el mismo corral. En otras palabras: si todos fuésemos Picassos, él no habría destacado y no habría existido el hombre más creativo que ha dado la cultura española.