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Pobre Magdalena...


Feliz porque que he recibido postal rechula de mi Belencita desde Hanoi, porque me ha escrito Antoñito Orihuela encantado de la lectura de ‘Esa intensa luz que no se ve’ y porque Abraham ha contactado a través del blog [necesitaba yo ojos como los suyos para mis palabras]… y cabreado porque durante el café le he echado un vistazo a la prensa nacional [lo hago contadas veces al cabo del año] y me he encontrado en el jodido ‘El Mundo’ y en el zorolo ‘El País’ con el dibujo de un cuerpo humano en ‘decapé’ sobre el que se sitúan con todo detalle las lesiones que la Guardia Civil le ha hecho a un etarra detenido. Ya está bien, coño. ¿Por qué cuando ETA asesina a un ciudadano con uno de sus bombazos o con sus dañinas balas no se hace lo mismo con todo género de detalles hasta que le llegue el asco a los lectores asiduos u ocasinales contra esa piñata de sanguinarios? [cuarto de kilo de riñones con trescientos gramos de metralla, hígado troceado por estallamiento expansivo, ojo punzado por clavo de doce centímetros, boquete de tres por dos en la boca del estómago… ¡Joder!].
La prensa sigue siendo una puta porquería dirigida por cuatro proxenetas de la palabra que juegan al poder entre la pura mierda.
Que la sangre les salpique.
•••
Mirando a Magdalena varada en su sillón, quieta, destruida del todo, asoma en mi cabeza la idea materialista de que la sensibilidad [la sensación], el pensamiento, el habla, el proceso creativo y eso a lo que el personal llama ‘espíritu’ deben presumirse como acción-reacción biológica y nunca de otro misterioso carácter distinto a la química y a la física. Nuestro mundo complejo debe venir de lo fisiológico por cojones, pues cuando falla la fisiología se destruye ese mundo complejo. Vamos que puedo decir la ‘burrada’ de que el pensamiento es un fenómeno glandular, y lo digo porque la terrible lógica que es la realidad de Magdalena me acerca a ello.
Si así fuera, si el pensamiento y todos sus órdenes tuviesen una naturaleza glandular, ¿qué cambiaría en la forma de percibir el mundo, de interpretarlo y de crearlo?: Nada… aunque sí se le caerían los jodidos palos del sombrajo a toda esa caterva de adoradores de dioses y escarbadores de psicofonías y fantasmas. También se iría al garete la psicología más zorola [de cual yo me alegraría grandemente].
Buscarle la física y la química al pensamiento me parece que es una de las labores más importantes que nos debe la ciencia, y por ello debiera considerarse apoyar con fuerza este tipo de investigaciones que terminen dando al traste con todas esas teorías de corte espiritista y religiosete.
A Magdalena le fallan la química y física del pensamiento, de la sensibilidad, del habla, del entendimiento… no le han fallado ni Dios, ni la santa Madre Iglesia, ni el voz de pito del Benedicto, ni el brujo de la tribu, ni aquel san Cucufato [‘hasta que no lo encuentre los cojones te ato’].
Mirar con lógica a lo misterioso a veces puede ofrecerte caminos sencillos de entendimiento… caminos ‘lógicos’ de entendimiento.
Pobre Magdalena… mi reina…

De FUMADORAS

Comentarios

  1. Cómo puedes tratar en la misma entrada dos temas tan distintos y que no chirríen los ojos!?
    Pues con mucho Arte. Con qué va a ser?

    (Acabo de leer el comentario que hice ayer y veo que no aprendo a cerrar el pico! Sorry...)

    ResponderEliminar
  2. ¡Pinche viejo! Habría que lavarte la boca con jabón, pero claro, eso ya no está permitido ni por la ley pero es que en tu repaso no has dejado nada en pie.
    A lo de la ETA, ok, a lo de la prensa otro estoy de acuerdo pero...que me quieras justificar el que no crees en nada, en lo meramente fisiológico... En fin, al menos te has desahogao.
    Espero que te hayas quedado agustito, con todos mis respetos.

    Un saludo

    ResponderEliminar

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