
Vivir esta extraña repetición de horas y de cosas, de sucesos y de pequeños fracasos, a veces se me hace duro y tedioso. Hoy tengo un día entre anodino y amargo mientras Mª Ángeles acaba de notar los primeros indicios de sus cincuenta zancadas por la vida. Todo llega inexorable y acabamos coincidiendo como en una salida de embudo, apretados y empujados hacia fuera como con una prisa que no queremos ni necesitamos, una prisa de otros.
El día en Béjar es absolutamente luminoso y me duelen los ojos de mirarlo como me duele que mis hijos no hayan aprendido aún a entender que hay que aprovechar el tiempo con inteligencia [quizás aún son demasiado jóvenes para eso y yo pido imposibles]. Y me lleno la cabeza de tareas pendientes, de proyectos nuevos desde los que olvidar el paso que voy dando: collages impulsivos, poemas visuales, aforismos cabrones, algún poema triste, fotografías extrañas, autorretratos rápidos haciendo el gilipollas… todo para olvidar y para dejar señales urgentes de lo que pienso y quiero.
No sé hacia dónde voy.
•••
Si alguien me explicase cuántos muertos son necesarios para que se sacien los poderosos, me pondría a buscarlos entre los tipos que no son nada y que parecen la polla en verso… y les haría una lista [a los jodidos poderosos] de todos esos malditos simuladores para que se cebasen con ellos como cerdos… y que del empacho vomitasen como los mareados de los coches mientras yo permanecería sentado pensando en que no se ha perdido nada y sonriendo como una hiena vieja y sin dientes.
Entonces lo mismo me entrarían ganas de seguir adelante con todo y contra todos… y que se precipitase la muerte y le dieran bien por el culo a los babosos de la docilidad.
¿Haciendo amigos, eh?
Que no los necesito, coño, como no he necesitado nunca a Cervantes, ni pedirle auxilio a J.L. García Martín para obtener una reseña hervida con orines.
Y es que no tengo demasiado que perder ya y no me apetece ser esclavo de alguna sonrisa fácil o de un coño abierto y rojo [tampoco podría ya].
Qué verdadero fue el tiempo en el que señor Mateo se ciscaba en el portal de la casa y no podíamos pasar por allí sin taparnos las narices… y el olor llegaba denso hasta la ropa… eso era de verdad.
Y escribir poesía es tanta mierda o más, aunque no peor que leerla si ha sido escrita por alguna perica disecada a la que le ponen el laurel del Nacional o por esos cuatro bujarrones ávidos de jovencitos con ínfulas que solo saben del yomimeconmigo y de apretar el culo mientras piensan en sus futuros gloriosos como hombres de letras… de letrinas, diría yo.
Y mis colegas rechulos… pues algunos en la banca jodiendo a los pobres… y otros largando peroratas a cambio de monedas estatales… y otros de putas finas en los periódicos de moda… y otros haciendo canales y puertos para que suban las acciones de la cabra vieja del gran capital… y otros ya muertos por estricnina o cicuta o un escape de gases o por un choque frontal en la carretera comarcal que trae a Béjar [ellos son los más felices y fueron lo mejor porque desaparecieron a tiempo].
Y los de la sonrisa denticlor y siempre, que se metan por el culo los cargos públicos y los honores entre espadas, y el coche de quinientos cilindros y el chalet en la playa y que se queden secos follándose a sus putas caras en camitas con dosel y empolladura…
Ya tenía yo ganas de soltarme un poquito, coño, ya…

Sitúate, mira al norte y luego al este, al sur, al oeste.
ResponderEliminar¿De verdad hay que ir a algún lado?
Un abrazo, hermano
Me ha gustado mucho, Luis Felipe.
ResponderEliminarNo sé por leyéndote me viene a la memoria el féretro de Fernándo Fernán Gómez, cubierto con la bandera de la CNT, que me emocionó cuando me enteré de eso.
Y buena falta que hace un poco de sinceridad y de mandar a la mierda, como Dios manda, en esta España de todos los demonios...
Llevo año y medio, metiendome diariamente en tu blog, y estoy ya acostumbrada a estos altibajos, son lógicos,y por otro lado muy humanos (nos enfrentamos a nuestros miedos o a nuestras carencias,y tambien vamos cumpliendo años), pero lo mejor en estas cosas ciclicas,es el subidón y la energia que transmites,o sea que ánimo y a seguir que son dos dias.......
ResponderEliminarAhí te he visto, pues si, de acuerdo de acuerdo por fin en algo.
ResponderEliminarUn besote hermano.
Ostia cuantos hermanos tienes felipe¡¡¡
ResponderEliminaren fin. . .
use denticlor y sonria por favor
ResponderEliminarLo sentimos Espe, si alberto no llama es porque no le da la gana (Yoigo, el móvil sin cuentos)
ResponderEliminar¿Día luminoso en Béjar? ¿Sin chemtrails (rastros químicos)?
ResponderEliminar