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Prensamientos.


• Cuanto más seguro me siento, más equivocado estoy. Lo tengo comprobado. De mi seguridad crece el error, la confianza que propicia el golpe y la incapacidad ante el fracaso de lo que me aportó seguridad.
• Hay que buscar simplicidad en lo diario, que la vida resulte fácil para mí y para los que me rodean. Que la dificultad de lo complejo quede para la cabeza cuando está a solas con mi cuerpo entero. Vida trillada y pensamiento en duro proceso intelectual.
• Debo estar al acecho cada segundo de los momentos prodigiosos que me depare el pensamiento… y quedarme a vivir en ellos.
• Llevar lo que sabes hasta lo que quieres decir es lo más complicado de la poesía… Llevar lo que imaginas a lo que quieres decir es bastante más fácil.
• Al final, la poesía termina siendo una habilidad… es entonces cuando el poeta deja de serlo.
• No me sirve nada de lo que me llega si no soy capaz de hacer el esfuerzo de recrearlo a mi modo. Entonces ya no es de otros, es solo mío.
• Cuando me siento débil ante alguna creación, del tipo que sea, es cuando mi mente está más dispuesta a aprender. De mi debilidad nace mi fuerza.
•••

Y después de cenar me detuve una horita en mirar un extenso catálogo que recoge la obra de Christian Schad, otro alemán potente que siempre me ha vuelto loco. Disfruté, no lo niego, y ahora escucho canciones de Boris Vian mientras intento buscarme en un mundo alemán de los años veinte.











Comentarios

  1. "Al final, la poesía termina siendo una habilidad… es entonces cuando el poeta deja de serlo"

    Que certero el comentario.

    Quizá las lágrimas de un actor, conseguidas a base de práctica o colirios, parezcan más relaes, sean más perfectas que las producidas por la emoción, el dolor o la risa, pero no son llanto, son otra cosa.

    Saludos.

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