Ir al contenido principal

Una paz de dicotiledóneas y ganitas.


Un paseo tranquilo por la humedad del campo me ha traído una paz de dicotiledóneas y ganitas de arreglarme la barba, que últimamente crece espesa y valiente cercándome la boca. Salí con mi Bonier a buscar agracejos, peonias, ababol, amarantas, ruibarbos, hortigas, filodelfos, droseras, euforbias, escrófulos… pero me quedé en un par de cigarros sentado en la humedad de una piedra y mirando el paisaje troquelado sobre un cielo plomizo en movimiento. Hoy todo es verde húmedo en la zona de Béjar y el cuerpo se me quería tirar entre los tréboles mojados sin pensar en ese después rojo de cistitis y riñones rampantes con garras de dolor de medio tono.
No me gusta tanto el paisaje de horizonte, pero me vuelve loco el de metro cuadrado, el que encierra en el campo de enfoque de mi Nikon, con su macro montado, una flora diversa con su fauna latiendo en un tam-tam… y la lluvia cayó, y yo callé aturdido por la belleza entera dibujada en la luz pobre del día. Con ella, con la lluvia, me perdí en un camino cerrado de vegetación, con helechos rizándose en mis pies con esas caracolas preñadas de pedúnculos que son la justa plástica a la que los hombres no sabemos llegar.
Caminé sin saber y sin querer, en una soledad de líquenes inabarcable y lúbrica… y acabé descansando los ojos en unos pechos pequeños acostados bajo un sostén tan rojo como la amapola muerta que encontré en mi camino, y todo junto al humo de un café con leche.
La ‘dulce muchacha triste recorría caminos en busca de una risa donde descansar…’ suena ahora en mi iTunes y dibujo un barco azul sobre un mar amarillo, el mismo de la canción de Pablo Guerrero. Me autoanalizo, me hago una pequeña crítica, bebo una Coke, leo a Michel Houellebecq, tengo frío y se eriza el vello de mis brazos, toco un ratito mi harmónica Hohner de blues y luego le busco el mismo blues de la harmónica a mi guitarra eléctrica [se me da bastante peor] y termino ensuciando las dos piezas que mejor toco de Bob Dylan, dibujo una página de mi libro con un cuerpo de mujer a base de manchas de tinta blanca, leo un par de páginas de los Cuadernos de Paul Valery, me enciendo otro cigarro y presiento que me siento bien.
De puta madre.































































Comentarios

  1. Ayer no pude escribirte, y tú querías reacciones a tu poema nuevo. Yo no soy buena crítica literaria, (ni falta que te hace), pero puedo afirmar que me han emocionado obras tuyas, tanto poemas como pintura, collages, etc. El poema en cuestión , en una primera lectura, a mí sí me pareció “raro”, sobre todo la música, y no me emocionó tanto como otros tuyos. Me ocurrió algo semejante la primera vez -era yo muy joven - que leí algo de “Poeta en Nueva York”. Pero dado que vas buscando rareza en la música, objetivo alcanzado; también deja buenas trazas de morbo.
    Al título que has pensado le da mucha fuerza esa conjunción de sustantivos antitéticos. Me gusta. La segunda parte de lo que escribiste ayer es otra de tus entradas gloriosas.

    Cuando escribiste sobre la muerte de Magdalena, recuerdo que aludiendo a ella, hablaste de mayo del 68. Con ello, y aprovechando que anoche se cumplían 40 años de la noche de las barricadas en París, me diste pie a dedicar parte de la semana pasada a tratar con los alumnos, de aquellos acontecimientos tan lejanos para ellos, y tan lejos de todos los libros de texto. No podéis imaginar la actitud y el interés que el tema despertó en los chavales. A veces pensamos que nada les atrae salvo las nuevas tecnologías, y no es así. Quizás no sepamos abrirles caminos. Intenté meterles en la historia a través de textos , vídeos y canciones , y comprobé con emoción que les había “enganchado” (algunas chicas me decían: “¡Qué güay, seño, cómo molaría haber estado allí!". Les di unos cuantos graffiti de los muros del París de aquellos días, y les pedí como tarea para el día siguiente que buscaran en Internet otros tantos, y me trajeron hojas llenas de eslóganes y frases aprendidas en francés.
    Ahora preparo con ellos para final del curso una escapadita de 4 días a París, para que conozcan “in situ” lo que ya conocen sobre plano.

    Un abrazo bien grande.
    Sinda

    PS: Que sepas que aunque no te escriba (ando muy falta de tiempo, poco sobrada de salud, y me duermo por los rincones), te leo todos toditos los días.

    ResponderEliminar
  2. Cómo se nota que estudiaste y reestudiaste botánica. No sabía que fueras tan vago. Andas mucho más con la cabeza que con los pies.(Vamos, que salir al campo, y quedar sentado en una piedra ¡Y FUMANDO! tiene delito). Claro que hoy no me coge de sorpresa: ayer, hablando por teléfono con AGT, le dije que por qué no te llevaba con él a esas largas caminatas que hace cada fin de semana, que alguna vez te vendría bien (jeje)para quitarte la mala leche, y ya me contestó riéndose que eso era bien difícil, que a ti no hay quien te saque de tu cueva.
    Otro abrazo

    ResponderEliminar
  3. Pues hoy mi tarde fue una tarde de helado de pocholate, parque y perro, un parque lejano y extenso que es lo más parecido a campo que tengo a mano, snifff!. Soy más de campo que esa pobre amapola...

    Por lo demás, que estoy en el salón de casa con la ventana abierta y que me llega el olor a churros y pinchitos morunos de la Pradera de San Isidro (ya está en marcha aunque la verbena no es hasta el jueves), y que ya oigo el rugir de la gente que está en el campo del "Aleti", a ver si tienen suerte y la riada de rojiblancos sube hoy sonriente...

    Bueno pues nada, mañana más. Que sepas que te he robado algunas fotos (el otro día también lo hice, jeje).
    Que pase Vd. una buena noche,
    un bico
    Donce
    (Sabes que el "Luisma" de mi barrio iba este mediodía con un sombrero de cowboy y tocando una armónica??)

    ResponderEliminar
  4. Anda, estás ahí, mira lo que estoy viendo en el youtube:

    http://www.youtube.com/watch?v=UNlqTOC-i9o

    qué maravilla de tío, él se lo guisa, él se lo come, él se hace los acompañamientos... ufff, cómo toca "el Naudo" de las narices!!
    (soy donce)

    ResponderEliminar
  5. pedazo de maquina y pedazo de ojo fotográfico.

    ResponderEliminar
  6. Hermosas fotos, Luis Felipe. Hasta la mismísima Georgia O'Keefe se moriría de envidia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…