
Aún andan cayendo los pétalos incompletos de la flor de Tomas Moro, aquella que tomó el nombre de utopía [luego existió como Ìtaca] y que nos ha servido para seguir andando, a pesar de que cada paso que das hacia ella te separa otro paso más. Yo siempre fui seducido por su eco, captado por su promesa y muerto de fe. Hoy vuelvo a necesitarla, vuelvo a necesitar que me impela su potencia y que me ilusione su consecución, vuelvo a necesitar su pulsión y esa tensión que siempre va pareja a ella.
Ahora quiero ‘intención’, la necesito para empezar de nuevo, y la tendré. Necesito idear una alternativa rebelde para creer y crecer en ella, trabajar ya en el ‘podría ser’ para que mis músculos pillen de nuevo el tono... y es que siento insatisfacción por todo mi cuerpo, insatisfacción y abulia [solo debe servirme la insatisfacción, solo ella]. Debo buscar lucidez para imaginar una realidad nueva, y ponerme a trabajar en ella como un jodido poseso, caminar, no parar nunca hasta conseguir un sueño sostenido y sotenible...
Algunos días soy un tío raro.
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Y de pronto, navegando en la red, veo con sorpresa el fruto de uno de mis trabajos, ése que me dio tantos quebraderos de cabeza en San Martín del Castañar. No quedó mal [http://www.abadiadesanmartin.com/index.html].
TRABAJO DE ESTA SEMANA EN EL DIARIO GRÁFICO DE UN SAVONAROLA:









Mm, me dan ganas de leer Utopia
ResponderEliminarEstá bien ponerse a trabajar en una nueva realidad imaginada, y no parar, caminar en pos de un sueño, pero no lo hagas como un jodido poseso, sino más bien (y ya sé que el tiempo juega casi siempre en el equipo rival) con serenidad y calma, si no, te agotarás y frustrarás.
ResponderEliminarY si estos pensamientos se gestan tras fuertes resaconas, bienvenidas las parrandas.
Las habitaciones del hotelito ya las habíamos visto en tus fotos, de verdad que han quedado rechulas; tu diario gráfico de la semana las supera.
Un abrazo fuerte.
La insatisfacción es la llave que nos abre la puerta de la busqueda.
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