Ir al contenido principal

Iglesias de huesos

Dibujo de hoy en mi Tricassi Cerasa.

La muerte se interpone entre los hombres y sus obras”... esta frase de “Las mil y una noches” citada por Canetti al principio de su “Libro de los muertos” me ha dejado flipadito, porque nunca había percibido así a la de las últimas facturas... un muro entre mí y lo que hago será mi muerte, por supuesto... pero también un muro entre mí y lo que me rodea, entre mí y quienes me rodean, entre mí y la lluvia, entre mis huesos y el gesto de mis manos... un muro entre mí y lo que no he hecho.
Tenía razón Antonio al recomendarme vivamente esta lectura... es la hostia. Os dejo algunas frases de Canetti robadas mientras leo:
“El adversario muerto solo da testimonio de su muerte”.
“Se muere con demasiada facilidad. Morir debería ser mucho más difícil”.
“Lo más audaz de la vida es que aborrece a la muerte, y despreciable y desesperadas son las religiones que difuminan este odio”.
“¿Y cuál es el pecado original de los animales? ¿Por qué los animales padecen la muerte?”.
“...poder morir cuando vivir resulta insoportable”.
“Siempre poseeré a pocas personas, para no tener que conformarme nunca con su pérdida”.
“Vivir como si tuviéramos un tiempo ilimitado por delante”.
“Religiones de la descomposición. Perfume de la podredumbre”.
“¿Qué edad hay que tener para dudar de la importancia de lo pensado?”.
“El continuo engendrar de la limpieza. ¿Cuántas limpiezas contradictorias hay?”.
“Si has de sucumbir, ¿con qué palabra en los labios?”.
“Lo que temo no es el presente de la muerte. La temo como pasado”.
“El miedo a morir demasiado pronto”.
“Iglesias de huesos”.
“¿Ha vivido aquél por cuya vida nadie se ha preocupado?”.
Y un clamor de truenos que viene desde la Sierra de Francia, y allí un muerto convertido en pájaro pinzana... no se ha ido del todo Manolo Díaz Luis... yo lo he visto en los rayos lejanos caminando despación junto al Tío Alfredín, “El Puspús”.

Sí, definitivamente “iglesias de huesos”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…