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Antonio Gómez


Día festivo sin salsa, soso de atar, aunque bonito como descanso para el curro calendariero. Lo salvó un poco una actividad de la Fundación Premysa a la que asistí con mis dos chavalotes, un partido de basket sobre ruedas protagonizado por el equipo Fundosa, de la Fundación ONCE, que tiene en su palmarés gran cantidad de éxitos nacionales e internacionales. Me llamó mucho la atención uno de sus bases, Jorge Iglesias, un tipo vivo, nervioso y muy mediático que me pareció el alma del equipo –le hice una foto junto a mi hijo Felipe–. Es impresionante ver cómo dominan la silla y la bola al mismo tiempo, sus estrategias de defensa –son duras– y sus armadas jugadas de ataque... y sobre todo la alegría, el buen rollo y las ganas de todos los integrantes del grupo, gente amable y dura a la vez, con la sonrisa siempre en la boca y con un afán de superación que para mí lo quisiera yo.

Muy bien por Premysa en esta actividad, que va un poco por el camino que ya anoté en una densa reflexión de hace un montón de meses, hay que tener presencia social en el ámbito de actuación con propuestas tan lúdicas y apasionantes como la de hoy, que la gente empiece a hacer suyo el nombre de la fundación y a masticarlo con la amabilidad que le suman este tipo de actos –sólo falta que esto sea más y más frecuente–. Y una pequeña pega –que para quienes empiezan en estas cosas no es nada–, y es el protocolo que ha de cumplirse en estos actos para vender mejor la imagen del proyecto.

Desde mi punto de vista, no debe ser el gerente el que actúe de presentador, que la gerencia siempre es para estar en tribuna atendiendo a invitados y sirviendo imagen junto al presidente y las distintas autoridades. Y otro detalle: creo que ya es fundamental que Premysa tenga su imagen en distintos soportes dignos y unitarios (placas, figuras en peana, insignias y todo tipo de «vending») para ofrecerla a sus invitados y a sus visitantes en vez de un extraño Quijote metálico metido en cestita de castaño... Y es que vender imagen es tan importante como llevar a cabo buenos proyectos. Por si me leen los colegas premysos, a los que aprecio de verdad, creo que ya es tiempo de pensar en darle un buen formato a su protocolo y ponerlo en práctica cada vez que se presente la ocasión. También faltaron unas breves palabras del presidente centrando la actividad de la fundación para que alguno se enterase de lo que va... Se notará en el resultado, lo juro.

Y me repito porque me apetece, y lo escribo con mayúsculas porque la actividad se lo merece de verdad: ¡¡¡OLÉ LOS COJONES DE LA FUNDACIÓN PREMYSA!!!
Mis hijos llegaron a casa entusiasmados y con la admiración hacia los jugadores grabada en sus frentes.

Felipe, que se atrevió a participar en el concurso de tiros desde una silla de ruedas (quedó segundo... y por poco se lleva el balón firmado por todos los jugadores del Fundosa) no hacía más que comentarnos durante la comida que era muy difícil manejar el balón sin ayudarse del cuerpo... «y luego mover la silla de ruedas y el balón a la vez, papá, eso si que debe de ser chungo...».
Lo dicho, enhorabuena.

(17:21 horas) tomé café con Alberto Hernández y el colega mostró curiosidad por los títulos que hace unos días le puse a las obras de su catálogo «Malen im feuer / Pintando con fuego». Como sé que lee estas páginas con frecuencia, paso a enumerar el rol de fracasos que se me ocurrió (por lo menos me sirvió para pasar la tarde y acabar mi poema de castigo):
Pág. 11: Las banderas son el metal de sus mástiles.
Pág. 13: Arquitextura orgánica para un vino joven.
Pág. 14: No es remanso la paz de los nublados.
Pág. 21: El rey ha muerto y Arlequín viste de luto.
Pág. 25: No hay bosque inquieto cuando las ramas son ceniza.
Pág. 27: La herida geométrica también sabe a dolor.
Pág. 29: Tratado de mineralogía orgánica (salazón en pareja).
Pág. 31: No basta una espiral si buscas cruces.
Pág. 32: El vacío se llena con vacíos menores.
Pág. 35: El Grito [Homenaje a Munch]
Pág. 37: El humus fertiliza los colores... los contiene.
Pág. 38: Bon apetit [madrigal marino]
Pág. 40/1: Tratado de urbanismo
Pág. 40/2: Tánatos no duerme nunca.
Pág. 40/3: Dios mira raro.
Pág. 40/4: Paralelo contrastado imposible.
Pág. 41/1: Runas abisales presagian la muerte.
Pág. 41/2: Las hijas blancas miran con estupor su mundo.
Pág. 41/3: Los clavos de Cristo se oxidan sin remedio.
Pág. 41/4: Las hijas blancas en el mar de noche.
Pág. 43/1: Busca su vertical el muerto.
Pág. 43/2: La memoria es sólo la sombra de los túmulos.
Pág. 44: Odio el Quijote.
Pág. 45: Desnudo de Melibea.
Pág. 47: Noche que encierras cada amanecida [resurrección y muerte]
Pág. 49: Paspartout para un haiku.
Pág. 53: Busca el muerto su vertical y encuentra sombra.
Pág. 54: Libro abierto.
Pág. 56: La magnitud cromática del humus.
Pág. 59: Paspartout de invierno.
Pág. 60: Caleidoscopio adamerado de una esfera.
Pág. 61: Las huellas dactilares del dedo que fue dedo.
Pág. 62/1: La corbata de Caín.
Pág. 62/2: La corbata de Abel.
Pág. 63: La tragedia y sus ángulos más críticos.
Pág. 64: Un clamor de metales se hace sombra en las manos.
Pág. 67: Al escribir se tacha la vida.
Pág. 68: Noche en el centro del día.
Pág. 69: Cuatro relojes sin horas posibles.
Pág. 73: Sábana Santa.
Pág. 75: Paspartout para nada.
Pág. 77: Minarete a la izquierda [Guerra santa]
Pág. 82: Aurora se peina tras los visillos a las tres de la tarde.
Pág. 85: Hija blanca leyendo sentada.
Pág. 86: A mis hijos les crecen espinas [pubertad]
Pág. 89: Placa Petri con cultivo de una idea abstracta.
Pág. 90/1: Escena de caza.
Pág. 90/2: Cosecha de 2006 [buena en cenizas]
Pág. 90/3: Paisaje textil [naturaleza muerta]
Pág. 90/4: El horizonte es rojo y hace señales líricas.
Pág. 93: Comida de familia con la muerte mirando.
Pág. 94: El peine planetario de Aurora mira la noche tras un árbol.
Pág. 95: Cuarto de baño con pendientes, pasadores y el peine de Aurora.

El juego puede ser chulo si lo descontextualizas todo, si juegas a imaginarte cómo serán las obras a partir de los títulos mediocres con los que las he nombrado. En todo caso, el mejor hallazgo para mi gusto es el de las hijas blancas y el del peine de Aurora.
Cuando el Diablo no tiene nada que hacer...
(21:20 horas) ¿Por qué razón hay palabras oficiales en los idiomas y otras que no lo son?... si todas se pronuncián, se mastican, definen sentimientos, situaciones, animales o cosas; si todas encierran un concepto que sirve para la comunicación... No entiendo en qué se basan para que un término de argot no entre en los reales diccionarios académicos –sí entiendo, por supuesto, que hay norma establecida, coño, pero no entiendo esa norma–, y cómo se adjudican valores contrarios y contradictorios a términos preclaros y se permite que los comunicadores de masas los usen a diario de forma equivocada sin que les multen gravemente o los suspendan de empleo y sueldo.
La educación lleva mal paso por dentro y por fuera... hasta la Lengua –como asignatura– renombra cada año sus conceptos y confunde a las mentes necesarias para extenderla... lo que antes eran adjetivos, pasaron a llamarse algo así como determinantes... y veo en el libro de Lengua de mi hijo que vuelven a ser adjetivos este año... no podrían sancionar también gravemente a esa jodida caterva de filólogos que asesinan a nuestros muchachos desde los libros de texto –con los que hacen negocios magros–. ¿Dónde quedaron los clásicos conceptos de «nombre», «adjetivo», «verbo», «preposición» o «artículo»? ¿Por qué los «sintagmas», los «complementos» y tanta pollología vinagrera? Limpien, fijen y den esplendor, camuñas de culos planos, y dejen de confundir tanto, que nuestros chavales ya tienen bastante con tener que chapar Educación Física (antes Gimnasia) –el trigémino y sus adláteres–, Música (antes no había) –los instrumentos africanos, la zarzuela y su puta madre–, Tecnología (antes Trabajos Manuales) –los altos hornos, la escofina y la sierra de inglete–, Sociales (antes Geografía e Historia) –los movimientos demográficos, la morbilidad y el IVA–, Plástica (antes Dibujo) –la estética de Munch, la evolución de Miró y sus iconos o dibujar la apotegma en una circunferencia previo estudio matemático–, Francés, Inglés, Religión –que ahora ya se imparte en las horas de mejor rendimiento–... No nos compliquen la vida ni el futuro, coño, que antes teníamos dos asignaturas troncales con muchas horas –Lengua y Matemáticas–, tres materias medias –Física y Química, Latín y Geografía e Historia– y unas cuantas marías a las que sólo había que asistir a clase para salir con el cinco fijo. No nos jodan, coño, de verdad, hombre... que de los de antaño salieron abogados, químicos, matemáticos, directores de banca, profesores eméritos, ingenieros... y también pasteleros, carpinteros, churreros... de todo, coño, de todo... y aquí estamos, habitando el mundo –que él ya se encarga de moverse solo–... Como mínimo sería bueno que argumentaran un sistema educativo que aportase a nuestros hijos confianza y no tanto jodido fracaso.

Comentarios

  1. Esta bien este juego de sugerencias. Lo miraré con más detalle y lugo te digo.

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  2. me gusta el título que le dedicas al cuadro de la pág. 61: "Las huellas dactilares del dedo que fue dedo"
    Alberto.

    bia

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