Ir al contenido principal

Busco un refugio donde llueva constantemente.


A Alejandra Pizarnik le daba miedo de que se fuera el invierno [“Afuera hay sol. / No es más que un sol / pero los hombres lo miran / y después cantan. / Yo no sé del sol. / Yo sé la melodía del ángel / y el sermón caliente / del último viento. / Sé gritar hasta el alba / cuando la muerte se posa desnuda / en mi sombra. / Yo lloro debajo de mi nombre. / Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad / bailan conmigo. / Yo oculto clavos / para escarnecer a mis sueños enfermos. / Afuera hay sol. / Yo me visto de cenizas.”]. A mí me da pavor que llegue el estío con su tiempo de luz que me hace cerrar los ojos [tener los ojos claros es una enfermedad que no tiene cura], con ese calor que me transforma en un ser pegajoso y lento y me deshace como poeta hasta que vuelven las lluvias y el frío.
Me desespera la idea de verano, que es para mí como una eterna idea de vacío.
(18:34 horas) Si ‘busco’ con seriedad, todo se me aparece trágico y terrible. Mi mar de dudas se hace peso muerto y no me deja avanzar.
La debilidad humana está, definitivamente, en querer trazar la vida con seriedad.
Sin embargo, si tomo un punto de vista lúdico para atacar a la realidad, logro convencerme de que avanzo y voy tomando pequeños triunfos.
La ironía es un arma deliciosa.

(23:30 horas) Esta tarde he estado leyendo a Mark Strand… “En un campo / yo soy la ausencia / de campo. / Siempre pasa / lo mismo. / Dondequiera que esté / soy aquello que falta. // Cuando camino / divido el aire / y el aire / siempre se mueve / llenando los huecos / que mi cuerpo deja. // Todos tenemos razones / para movernos. / Yo me muevo / para completar las cosas.”… y siento que hay algo que me acerca a él a pesar de todos sus ‘derechos reservados’ [el libro, “Aliento”, presenta en sus créditos el copy de cada uno de los poemas, uno por uno].
Yo quizás también me mueva para completar las cosas y luego ser la ausencia de lo completado, lo que sobra porque antes no estaba y luego no estará.
De Tontopoemas ©...

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…