Ir al contenido principal

Me dicen que soy recio y dislocado...


Me dicen que soy recio y dislocado, que me ‘arremango’ en prontos y me paso, que retuerzo en repentes y asesino, que soy descabalado si no pienso... me dicen que me pierdo con palabras y lo estropeo todo cuando digo, que no soy como soy cuando me expreso, que mato sin herir por naderías... me dicen que exagero y me propaso, que infecto deletreando cuando escupo, que tengo mal el coco si, iracundo, me pongo a resbalar por cada estuco...
Y yo me siento grato, afectuoso, sencillamente franco, con defectos –bastantes, que lo sé–, no soy abyecto –aunque a veces me ponga algo rijoso–... tengo prontos cabrones si me arañan, pero duran segundos solamente, y luego me deprimo en el relente de no saber qué hacer y me desplomo... me gusta recibir, sonreír franco, abrazar y querer a quien se acerque... me encanta darlo todo y que el de enfrente sonría al recibir sin más adobo... soy buen anfitrión, aunque me ausento cuando me da el perrén de verme solo, y quiero a mis amigos sobre todo porque con su amistad no existe el lodo.
Hoy ando gatinín, me duele el cuello, el estómago ruge y ando mosca... porque no sé si fallo o me han fallado, y en esta incertidumbre que me enfosca presiento que algo no está bien atado.
Si alguno no me entiende, yo lo siento... no puedo hacer esfuerzos a esta altura de edad cincuentenaria y puñetera... quien me quiera querer, pues que me quiera... y a quien no quiera hacerlo, sepultura.
Voy mayor de cojones... y ya dura.

Comentarios

  1. Jajajajaja... bueno, tú no te cagues en mi que yo si te quiero, por eso te digo lo que te digo :)))

    Para tu información, precisamente estás en una edad en la que biológicamente y espiritualmente todo está dispuesto y preparado para que cambies. Son varias las etapas en las que esto sucede, pero precisamente la cincuentena es una de ellas, y de las más fuertes, pues uno siente que ya le queda poco... es un decir... digo lo de poco, para mi es mucho, pero a mi ya me tocó pasar lo mío, y te aseguro que 17 años sufriendo de "cojones" muy de cojones... -¿te imaginas un campo de concentración?. pues no muy diferente... Bueno, a lo que iba, que si que puedes cambiar, de hecho lo que te está ocurriendo es precisamente para que lo hagas, para que VEAS con los ojos del alma... Por favor haz un intento de ver más allá. Sabes de la sincronicidad, aprende a traducir los códigos, las señales que te están enviando... no es coña, es tan real como lo que vives, que es una pura ilusión pero aún no te has apercibido de ella...
    Te dejo mi correo por si quieres hablar: haideeiglesias@gmail.com.
    Ya no digo la misma frase de siempre jeje...
    Un cariñoso abrazo :)

    ResponderEliminar
  2. Recio, dislocado y follonero. Pues sí.
    ¿Y qué?
    Abre el correo más a menudo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Pues yo te comprendo y megusta-megusta todo, menos la tetuda.

    -Besines-

    Nota: oye, y sobrio? tú eres sobrio?
    porque ayer escuché decir a Caldera que la gente de su tierra lo es...

    ResponderEliminar
  4. psicoanalistas de blogs, política de bares... el amor va más allá de decirle a alguien lo que piensas de su persona en público, cuando alguien se atreve conmigo pienso que es un puro acto de exhibicionismo, y normalmente la gente que me lo ha hecho está super desequilibrada emocionalmente. Los consejos en privado, vamos.

    ResponderEliminar
  5. Una pequeña historia:
    "-¿Por qué insistís en que mi ego normal es irreal?- se quejaba un díscípulo a su maestro.
    -Míralo de otra manera -replicó el maestro-. ¿Por qué piensas que tú eres real?
    -Es evidente-dijo el discípulo-. Pienso, siento, actuo, me conozco a mí mismo por quién soy, con todos mis hábitos, mis gustos y mis aversiones.
    -Si, pero ¿qué sabes realmente? -insistió el maestro-. ¿Tienes tus hábitos cuando duermes?
    -Claro que no; cuando duermo estoy inconsciente.
    -Quizá es ahora cuando estás inconsciente.
    -No, en estos momentos estoy despierto.
    -Ah, ¿si? -sonrío el maestro-. ¿Recuerdas TODO lo que te sucedió ayer? ¿Y lo que estabas pensando hace una hora? ¿No crees que la conciencia de ti mismo es muy selectiva al reducirse a una memoria parcial? Y luego aún tenemos los sueños, que pierdes tan pronto como despiertas. Y no hablemos del hecho de que tus hábitos y preferencias están constantemente cambiando, y de que cuando pareces estable, ¿no te traicionan a veces tus emociones? Un insulto de un desconocido de paso o la noticia de que algún conocido a muerto te desequilibran totalmente. ¿No tienes también el problema de estar perdido en deseos, falsas esperanzas y varias ilusiones mentales?
    El discípulo estaba perplejo.
    -todo esto puede ser verdad, señor, pero niguna de estas cosas me hace irreal; quizá sólo muy confundido.
    El maestro sacudió su cabeza.
    -Si es así, todos estamos igualmente confusos, La verdad es que aquella cosa a la que llamamos persona está en un flujo constante; hay largos lapsos de tiempo olvidado, sin mencionar el periodo de conciencia durante el cual dormimos. La memoria es culpable y sólo las súplicas de continuidad de la mente mantienen viva la ilusión de que el "yo" es constante, pero el "yo" nunca es constante, ya que para cada experiencia hay un experimentador distinto.
    -Ya empiezo a entender lo que quieres decir -dijo el discípulo, con muchísima más humildad-, aunque vos hacéis que parezca que no podemos confiar en nada.
    -No podemos confiar en nada relacionado con la personalidad cambiante -dijo el maestro-, pero hay otras cosas en la vida además de la experiencia, cosas que llegan y se van, sentimientos, acontecimientos y logros. El placer va siempre inevitablemente seguido por el dolor, y el éxito está ligado al fracaso, pero sin embargo, detrás de todo este panorama de cambio, hay algo que está permanentemente consciente. Descubre lo que es la conciencia y habrás encontrado aquello en lo que puedes confiar.Ésta es la salido de la ilusión.

    No conocía esta historia, ahora mismo la acabo de leer...
    Un abrazo también con cariño, algo de lo que la humanidad está muy necesitada. Amargura mucha, cariño, poco, y pocos que sepan darlo... si no saben quererse a si mismos como van a saber querer a los demás, y por lo tanto como van a sentir el cariño necesario para poder ofrecerlo sin cortapisas y sin condicionantes... la incondicionalidad, si...¿alguien la siente para saber lo que es? En fin.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

Ocho días sin Mario

No sé cómo explicar que el decurso vital me sujeta al espacio que habito, que los proyectos urgentes me requieren al pie del cañón y que el trabajo de mierda que tramito a diario me impide hacer exactamente lo que debiera hacer. Cada día recibo fotos y vídeos de Mario: durmiendo, recién bañado, antes y después de la toma, tumbado como un rey con su pañal como único vestido..., y presiento a mi niño abrigado por sus padres, cuidado hasta el más mínimo detalle; pero me siento mal por no estar allí cada cinco minutos para contemplar su sueño, para asombrarme con cada uno de sus gestos o para colocar uno de mis dedos en su manita y sonreír mientras lo aprisiona levemente.
En todo caso, pienso en que sus padres ahora necesitan espacio, que nadie los moleste, y eso me calma un poquito..., y también me calma el tener muy claro que todo lo que hago también lo hago por Mario, para que algún día sepa que ser humanista es el camino correcto, que trabajar para un futuro con dignidad es un buen pl…