Ir al contenido principal

Perfil bajo




Ni el mar de unos bollitos... el poema.

Triángulos, triángulos, triángulos...



Vuela la mano... el verso aún tiene tiempo.


Yo quiero un corifeo... que lo traigan.

Deliciosa, sin más... una gozada.



Hay una arquitectura que no existe... y es de otros.



La pose pasa y pisa... pesa poco.

Un beso de verdad es suficiente.


Mmmm... nada más que mmm... o solo eso.

La timidez esconde algo perverso.

Blando lo que has de ver... o blando todo.


Lo oscuro toma cuerpo... interrogante.

Suave la voz, su marcha, su cadencia...





Vino Amélie Poulaine y me di cuenta.




Estoy de perfil bajo, como un higo pasado o una vieja que ni sentarse al sol puede en su silla... estoy de perfil bajo porque espero como un adocenado, porque me quedo quieto en las esquinas sin saber lo que hacer o lo que hacerme, porque ya entiendo mal las actitudes y las aptitudes, porque no tengo ganas simplemente... estoy de perfil bajo porque sé que nada tiene tino esta mañana, ni ayer lo tuvo, ni anoche, ni anteanoche... porque hay nubes lascivas y no puedo o simplemente llueve... estoy de perfil bajo porque me duele un poco [solo un poco] el gesto del riñón y tengo ojeras, porque los pechos siempre terminan siendo el sostén y son mentira, porque todo carece siempre de algo... estoy de perfil bajo porque anidé hace días ilusiones y no son compartidas ni hay un camino cierto... estoy de perfil bajo porque me da la gana, y soy así, visceral en lo mío, caprichoso, mondongo y gatinín... estoy de perfil bajo sin quejarme más de lo que me quejo, simplemente dejándome, como una virgen dormida sobre el mástil... estoy como enfadado, medio en cueros, ni capitán ni nada [solo espeso], engurruñao, careto, sin masmédula, grotesco, infame, lóbrego, deshecho... estoy de mala gana, y no me place ni escribir, ni leer, ni pintar monas... y no tengo razón... o si la tengo, no parece importarle ni a mi sombra.
Pasé el día dibujando y me contuve... me hicieron esperar y me hice ovillo... y, ya entrada la noche, en los corrillos del bar de mis amores me insostuve... tomé la decisión a la una treinta: ‘la cama está mejor que esta polenta de música elevada’... tengo más de cincuenta y ya no puedo aguantar los embistes en el ruedo... tomé camino a casa, hacía frío, llovía a mares puros y temblaba... llegué considerando si quedaba en mí alguna razón para mezclarme... lo vi enseguida claro: soy de carne y solo me limitan los cansancios, algún dolor menor y este ser rancio a solas, en mi casa y sin honor... dormí como un osito... y solo... que, sin lugar a dudas, es mejor.
Esta mañana regalé mis dibujos de espera, que son estos:














Luego del desayuno, ya era tarde, algunos retornaron a sus cuevas con las maletas hechas y esa seda de haber estado aquí o no haber estado... al resto los llevé por carretera a ver nuestro paisaje de corrido... la Fuente del Lobo, El Castañar, El Nido... hasta encumbrar de Candelario en Casa Tolo... vinito peleón, algunas fotos, besos blandos, abrazos, despedidas... y ahora estoy como el toro en la corrida... sin orejas, sin rabo y con heridas por todo el cuerpo muerto... ¡Viva el toro!









Comentarios

  1. Ha sido genial conocerte, muchismas gracias por todo. Geniales las fotos :) Un besote

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…