Debe ser de cuando te mandaban “al Canfrán a varear fideos” o incluso de aquella mar salada de los ‘mecachis’... el caso es que siempre llevo puesto algo de casa [que es como decir algo de antes] en la jodida cabeza... y nado entre una pasión libidinosa por decir lo que me dé la gana y un quererme quedar en lo que era, que es lo que siempre ha sido... pero todo termina como un apresto en las caras, mientras el hombre de verdad dormita entre una sensación de miedo y otra de codicia... ¡brup!... lo siento, es el estómago que anda chungo... y tengo ideología, claro, muy marcada, y la jodida a veces no me deja ver bien, incluso consigue que me ofusque y me sienta perseguido... a veces hago listas de lo que no me gusta y de los que no me gustan... para qué, me digo luego, y las rompo... si al final todo quedará en lo plano y en lo negro, o en lo que sea, que al fin y al cabo será exactamente lo mismo... es por eso que hay días en los que me arrepiento de algunas cosas que he hecho, casi t...
Bitácora de Luis Felipe Comendador
Tengo que reconocer que he entrado en tu blog por el título.. ¿por qué Savonarola? ¿Qué te puede gustar de aquel siniestro personaje, maestro en aplicar la Ley del Embudo: lo ancho para él y lo estrecho para los demás? jajaa
ResponderEliminarBueno, veo que tu blog es muy intelectual, casi tuberculoso y todo... ajaj Muy interesante.
Bezos.
Lo de "un savonarola" viene más del dicho popular... "eres un savonarola", referid, con doble sentido, a los defensores de causas perdidas... y a que una vez me lo llamaron con mucha mala uva... y que me lo quedé.
ResponderEliminarEso nada más, Thiago.
Un abrazote tuberculoso.