martes, septiembre 07, 2010

Un viaje urgente y prematriculero...


Salió de pronto un viaje de necesidad, un viaje urgente y prematriculero a Helmántica city, con ritornelo y duda sobre si la cosa irá hasta una Filología Francesa o hacia un módulo superior... oye, y que todo hay que hacerlo ya, dejarlo previsto ya, papelearlo ya... así, el día se volvió corretiva con lengua fuera y fotocopias a gogó [menos mal que me llevé a mi Gui de compañero y la cosa se me hizo algo menos puñetera].
De entrada, había que ir al IES Fray Luis de León para obtener certificado de calificaciones bachilleres... cola inmensa y funcionaria puñetera [ejemplo a no seguir, por favor, por favor, por favor...], que dijo la piporra que ya no eran horas cuando ayer mismo, y en una hora par, negó ese certificado por no haberle dado tiempo a hacerlo [y todo teniendo que viajar y desviajar para aguantar a la moza que no hace su trabajo correctamente]... unas palabritas mágicas y se calmó, se puso en el sitio que le correspondía por sueldo del Estado y emitió el certificado requerido, coño.
Y del Fray Luis hasta el Fernando de Rojas [que está más o menos donde a Cristo le pusieron mirando a Coria]... hay que dejarlo todo atado en 24 horas y hay que hacer prematrículas doquiera que te imagines por si no sale la cosa de la selectividad... Nada más entrar por sus puertas lunares, Guille dijo.: “muuuundoooo viejuuuuunooooo”, que era/es la mejor definición para ese desastrerio que acumula a los no ‘pre-victor’ e intenta darles salidita profesional o lo que sea...
Oye, y allí otra perica afuncionariada con mal café, mal yogur y bastante mala folla... más fotocopias [hubo que ir hasta donde San Pedro perdió el norte para hacerlas]... ya nos habíamos comido cuatro horas de vellón cuando acabamos de entregar el último papel prematriculero... y en el entretanto, pues una imagen puro lumpen que ponía los pelos de punta para el caso de que mi chica tenga que pasar allí un par de años de aprendizaje... un tipo con coleta y pasador de cuero [que era el padre de otra chica prematriculera] se cagaba en dios cada cinco minutos y a buen volumen mientras tres chavales llenos de ‘piercines’ y tatuajones se liaban unos cigarrillos a mi derecha [no sé si eran cigarritos mágicos o simples pitillos tabaqueros] y dos periquitas con chandal negro y auriculares bailaban break suave en la cola... eso sí, el jardín/patio de auténtico lujo [quien lo pillara con los años que ahora tiene mi hija].
Acabado el trámite [de momento], Guille pidió con uno de sus ‘porfas’ que nos tomásemos una hamburguesa en McDonal’s, cosa que me pareció realmente sensata [aunque yo hubiera preferido comer pasta en un italiano], y pusimos pies en polvorosa hasta un centro comercial cercano para McDonalizarnos [el saldo a esta hora es de Mcdolordetripa, Mcgases y un par de Mcdeposiciones]... luego un paseote entre las tiendonas para comprar una funda para la DS guillermera [serie limitada de Pokemon] y una tarjeta de memoria de 16 Gb para mi Nikon... y del compreteo a casa por una carrtera mojada por la lluvia y con las dos ruedas traseras desgastadas [a ver si esta semana me da para cambiarlas, que, si sigo saliendo así de viaje, me juego unos cuantos puntos y una pasta gansa].
A los residentes capitalinos no les cuesta lo mismo una prematrícula que a los bejaranos, coño, lo mismo que una consulta médica y otro montón de cosas... está claro que no todos los contribuyentes disfrutamos de los mismos derechos.

lunes, septiembre 06, 2010

Un "Tricassi Cerasa" de verano


Hoy doy por finalizado mi verano y os dejo unas cuantas páginas [todas serían demasiado] del “Tricassi Cerasa” que me regaló Antonio Gómez y que he utilizado como cuaderno de sensaciones durante toda esta estación caliente y faulkneriana que he pasado... en ellas podéis ver de forma gráfica algunos de mis días en trazos rápidos realizados en la calle, en la piscina, en algún bar o en alguna de mis salidas fuera de Béjar. Es mi mayor afición hacer estos dibujetes urgentes en los minutos vacíos, una afición que me sirve para ver mi estado a posteriori y saber la cadencia de este pasar mediocre en el que estoy metido. Hay elementos que se repiten mucho, demasiado, y que no son otra cosa que puro automatismo... pero sobre todo hay muertos, sentimientos, rabia, deseo, ganas y desganas, rutina y aburrimiento, optimismo y pesimismo, desazón y hasta malestar... es mi diario gráfico de urgencia, del que frecuentemente tomo ideas para hacer dibujos algo más elaborados.
Sé que es una mierdecilla, pero soy yo durante el verano de 2010... vamos, una mierdecilla.































No me apetecía...


No me apetecía, pero Guille se me lo pidió y salimos juntos a dar una vueltina por la fiesta nocturna [ya van tres días de jarana y me había hecho un ‘noestoy’, escondiéndome en mi estudio]. Todo andaba como patas arriba, desbocado, descolocado, inquieto... mucha gente por la Plaza de Santa Teresa [demasiada para mi gusto], miradas perdidas y encontradas, sonrisas flaccidas, ojos cansados y un dejarse general a lo que sea y al como sea.
Desde que comenzó el jaleo, mis hijos mayores andan medio desaparecidos, llegan a casa más tarde que tarde y, cuando los veo, andan como perdidinos de tanto no dormir y de tanto lo que sea [mejor no hurgar en esos ‘loqueseas’ fiesteros]... menos mal que mi Mariangelona me ha dado una alegría grandota que me hace dejarlo todo en un ‘son fiestas, pues ya está’.
Y eso, que salimos Guille y yo a dar un paseo entre los tiovivos, los tiroflechas, las tómbolas, las churrerías [que han pasado del los clásicos churros y porras de siempre a ofrecer gofres, patatas fritas con ketchup y mahonesa, perritos calientes y toda una sarta de fritos que se meten por los ojos y el olfato], los puestos de mercadillo llenos de objetos baratos [los llevan peruanos y bolivianos], los topmanta con africanitos entre asustados y agotadinos [cómo me recuerdan a los primeros días en Béjar de You y Malick], el tipo de los tatuajes en una mesina escuálida, las vendedoras de algodón dulce, el tipo de los globos, los almendreros [que han pasado de vender exclusivamente turrón serrano y almendras garrapiñadas a garrapiñarlo todo y a mezclarlo con juguetines de plástico, obleas, gominolas, espadas láser y cualquier cosa susceptible de ser vendida]... toda una fauna siempre unida a la fiesta, al amor del dinero de la fiesta, al relajo de los bolsillos cerrados durante el resto del año... del tráfago de los puestitos y los feriantes [que es puro tráfago en su justa definición] pasamos al tráfago de las casetas, un invento magnífico para acercar los bares a la zona de ambiente, juntarlos todos y hacer el máximo de caja posible... imposible caminar entre mesas y sillas ocupadas hasta la bola, casi imposible hacerse un pequeño espacio para pedir un par de refrescos y bastante difícil hacerse oír con el bullicio constante de los ‘arrecogíos’ mezclado con las músicas diversas y altísimas que salían de cada garito... pude hacerme hueco y pedir dos cokes con tapita de croqueta [4 euros de vellón... es decir, 676 pesetas ó 5,156 dólares al cambio de esta mañana... si mi abuela levantara la cabeza, con lo que ella hacía con todo ese dinero]... mi Guille, que es muy vivo, enseguida pilló una mesa y dos sillinas, y que nos sentamos con nuestras cokes para charlar un rato y ver pasar a la gente.
Gui me habló del Toast Titanium [un programa de grabación de discos que se ha bajado y que no puede instalar porque le pide una clave], de que le quedan unos poquitillos ejercicios para acabar el trabajo de verano, de salir a ver a ABBA remix y comprarle algo a los negrines [dice que hay uno que se parece un montón a Malick]... yo, entonces, le dije que si se quería venir conmigo a Senegal a visitar a la familia de You, y empezó a preguntarme cómo sería el viaje, cuánto tiempo de avión y cuánto de todoterreno nos haría falta para llegar a Ibel... yo le expliqué algunos pormenores del posible viaje y luego me enfangué en contarle cosas de mi periplo tanzano [le encanta que le cuente cosas de jirafas, masaais, avestruces, volcanes...]... cuando terminé mi perorata, me dijo: ‘¿puede venirse con nosotros un amigo mío?’. Sonreí y le dije que sí, siempre que le dejen sus padres...
Apuradas las cokes y vistos pasear los cuerpos mazapanes de las mozas [en estos días se empingorotan como nunca y es todo un espectáculo a los ojos], nos decidimos a hacer una trastada, que no se nos ocurrió otra cosa que pasarnos por el local que tienen alquilado Felipín y sus colegas [asunto que a mi Felipillo le molesta que no veas]... nada más que asomamos por la esquina de la calle que da al local, vimos que los colegas de Felipe nos habían visto y estaban dando la voz de alarma, que no es otra que ‘Felipe, que viene tu padre’, y salió mi chico hecho un pincel de su fiesta particular, camisa negra, hombros erguidos y pecho fuera, repeinaíto con esa cosa medio beatle que tanto se lleva ahora por aquí, se hizo espacio entre el grupo de chicas monísimas que estaban compartiendo la fiestuca y me dijo con cara de pocos amigos: ‘¿qué haces, papá?’, mientras Gui me decía riendo: ‘vaya cabreo se ha cogido, papi, jeje’... lo que yo hacía era recordar mis viejos tiempos de The Boris, el local de mi amigo Gerardo en el que pasamos media juventud en pandilla entre golfa y anonadada...
Luego volvimos a casa para pillar camita y dormir como leones, que es mi mejor resumen para cualquier fiesta que me toque... dormir algo más... o algo mejor.

domingo, septiembre 05, 2010

Burbujitas.


Decir jamás es como decir luego.

Morir simplemente porque sientes envidia de los muertos.

¿Cefalea?... pues que no lea [para Gu].

Cada voz lleva su eco a la espalda.

Un hombre es la mujer que aún no se ha ido.

Todas las iglesias me huelen a bodega.

Dijo: “eso que has pintado es una cochinada”.
Dije: “pero si todos los hombres la tenemos ahí, entre las piernas”.
Dijo: “será por algo que la llevemos siempre tapada”.
Dije: “quizás sea por las cistitis”.
Dijo: “es una cochinada”.
Dije: “quizás la cochinada esté en la mirada sucia y no en lo mirado”.
Luego hizo una cruz en su cara.
Cosas del catolicismo.

Con los años terminamos siendo una geología.

Me preguntó mi hijo: “¿Papá, no sería mejor decir ‘sangrario’ en vez de ‘sagrario’?

sábado, septiembre 04, 2010

Obsesivo de pájaros


Atávicos, los pájaros establecen en mí su delirio genético y me inflaman de vuelo, me penetran las manos con sus picos de cráneo y me insuflan en vértigo de saber desde arriba... los adoro y los temo como a dioses chimúes o a vestales romanas que en su célibe hacer mantenían el fuego... me penetran los ojos con sus alas de látigo y son yo si se tercia algún vuelo pendiente... cuando caigo agotado, los escupo en las láminas de papel satinado con la tinta que sobra y les doy vida estática desatando mi muerte mientras gasto latidos.
Los supongo venidos de un allá de desiertos o de las selvas vírgenes que en un mar son frontera, los averiguo ‘lucho’, ‘mzwngu’, ‘gringo’, ‘míster’... y los supongo abrazos, cuando no cruz o espada. En su vuelo traen régulas de países cinábricos, eloísas de aire con olor a otras lluvias, beatrices bellísimas con cabellos de fango, ginebras entre tules hechos de pastos verdes, lauras con ojos claros para alumbrar las noches, medeas sin sus pantys de salir a las fiestas, felicias con sus piernas abiertas hasta el trigo, andreas en sostén y lipstick en sus bocas, fedras de luto blanco, teresas entre gasas preñadas hace meses, colometas desclazas, jacintas con reliquias de algún Jesús de plástico, yocastas de suicidas, emmas de pechos dulces, magas adormecidas, anas, rowenas, galadrieles, leonores, alicias, lunas, albas, cristinas...
Y mis manos son pájaros capaces de esos vuelos infinitos y lúbricos.
Migro, no anido... vuelo.












jueves, septiembre 02, 2010

Devino el día lento y sin labor apenas...


Densas, las anacondas aprietan a sus presas hasta que les quitan el aire, y no hay lugar a la esperanza, porque nunca les enseñaron a esos ofidios la palabra “mañana” si no era para sí... y entre los juncos se ahogan los adioses expirados... francamente podría haber sobrevivido la fiera que resbala comiéndose una pierna o un brazo de su víctima, pero lo pide todo y en su ley es lo justo. La debilidad siempre ha de pagar su deuda con el destino a un precio superior al del arrojo, ya que el predador siempre juega a todo o nada... en fin... y que se desplomó de pronto el cielo entero en una tormenta bestial con aguacero y aparato eléctrico... y me dio por imaginarme en invierno, despojado de todo este sudor acumulado por ese calor raro que ha puesto aquí su casa de verano... y a la par que el chubasco, el alma achubascada y el cuerpo con latidos de algo que se viene perdiendo sin saber qué es la pérdida... luego escampó y quedaron algunos locales bajos inundados y ese olor vivo a ozono de los días de lluvia inesperada... y me acerqué un momentito a la inauguración de la muestra pictórica del amigo Arruabarrena... presentaciones altamente matéricas, propuestas decorativas basadas en el destello, juegos submarinos y un cuadro absolutamente sobresaliente que enseguida me recordó a Turner, un cuadro distinto a todos los demás que allí se mostraban... y que los aminoraba por su luz y su tenue voltaje... deseé en ese instante que ese cuadro ocupase en soledad una pared entera y amplia, que no tuviera al lado otros que despistasen la mirada, que no hubiese más luz que una luz dirigida a su contenido delicioso y sugerente... y se lo dije a Arru... ‘este cuadro es el que más me gusta, amigo, aunque no sé por qué, pues mi criterio es puramente intuitivo’... y noté que el amigo se alegraba, y me alegré por ello... luego me vine al encierro cotidiano de escribir y me sentí en el círculo de humo como un hamster nervioso e inseguro... siempre vueltas a la misma noria, a las mismas razones y a los mismos absurdos... para ser hay que estar decidido a ‘ser’, y esperar con paciencia a que el tiempo propicie... no es bueno adelantar el curso de las cosas si ves nítidamente que las condiciones pueden mejorar y tienes el recurso inteligente de esperar a que el medio sea el correcto...
Todo los días algo comienza y algo acaba, aunque queda la esperanza de que nada empiece o acabe del todo.
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Ya en hoy, devino el día lento y sin labor apenas, y me dejé llevar hasta este medio no hacer nada en el que estoy. Ando ahora tranquilo por el curro [va mejor] y mi mente entresaca algunas ganas pérfidas de hacer poesía, pero hay asuntos raros que me dispersan y me separan de esas ganas de creación latentes... entonces me dejo un rato a la escritura automática como buscando olvido o calma o pérdida parcial de la memoria cercana... todo es simplemente esto de aquí, las raíces impúdicas que buscan ser caballos, la sumisión de mí hacia mí, el engaño brutal que es voraz y me arruga... todo cubierto de este musgo local imperceptible que te hace sentir quieto, estático, en letargo... todo es esto de aquí que construye el silencio como un cuarto vacío en el que nada podrá desatarse, ni siquiera el incendio nutrido por un rayo... todo es la asfixia constante que te lleva a decir ‘ese perro’, ‘esa casa’... todo es pura intención y costumbre, equilibrio aburrido y madejas tiradas... y no hay nada que limpie este vaho que se hinca en los ojos, nada que dé esperanza o que aleje el fragor de impostura que arde... todo es caja cerrada, mezquindad, caudal hecho y dirigido... todo es simple y complejo, igual que una semilla o una tarde sin nubes...
Me arracimo en la silla y recuesto en las manos un libro de poemas de Jaime Gil de Biedma... duermo versos y bebo de una lata caliente su líquido asqueroso... no pasan los minutos, no acaba el día, coño, no estoy en esta hora para ser o dejarme... tiemblo en la decisión de cerrar estos ojos que son como persianas antiguas y pesadas.
No me va mal afuera... por dentro estoy deshecho.