Ir al contenido principal

Otra vez...


Otra vez al tedio de los días, otra vez en la realidad de los alzados y las encuadernaciones, otra vez al fragor de los números para intentar salvar cada final de mes… pero aún ando aturdido, con la cabeza en auténtico desorden y con el enfoque descolocado… mi mesa está llena de los papeles traídos de Perú [lo cojo y lo guardo todo, desde los tickets más pobres hasta las más fastuosas publicidades], de hojitas con apuntes hechos a mano con asuntos sobre los que debo escribir, sobre los que debo pensar, sobre los que debo trabajar… dibujos, planos, preproyectos de montones de cosas, direcciones a las que escribir… y luego los apuntes de poemas, frases sueltas que deben llevarme a las emociones que sentí para intentar poetizarlas, algo que es para mí una obligación que me pide urgencia, pero que también reclama tiempo y poso…
El caso es que no sé por dónde empezar y me atoro, me quedo como quietino en una esquina, como mirando anonadado el paisaje infinito de mis emociones sin hacer nada… y encima esta falta de sueño, este cansancio que parece que no se irá nunca de mi cuerpo [de noche me cuesta mucho dormir y de día me duermo por las esquinas como un tonto de misa].
Sé que en mis notas hay un enorme potencial literario y, sobre todo, un enorme potencial de proyectos nuevos a los que hacer frente [encontrar maquinaria vieja para enviar a Moche y crear un vivero de empresas por el sistema de los microcréditos… eso y buscar una forma nueva de obtener más fondos para ir dotando a los proyectos, yo qué sé, intentar buscar donaciones fijas por cuota, hacer nuevos mercadillos o implicar a colectivos diversos para que nos ayuden con actividades lúdicas y culturales… también echarle unas horas a contar mi experiencia a la gente con algún apoyo audiovisual].
Luego van llegando las peticiones de Perú, peticiones que ahora mismo me hacen rezumar y me dejan rendido, cosas como un levantamiento topogràfico con curvas de nivel, un diseño de ambientes, niveles y alineamientos… la ubicacion y localizacion del terreno, el plano perimétrico y de linderos [que corresponden al ayuntamiento de Moche, pero que los constructores me lo reclaman a mí]… y, luego, el desarrollo del proyecto con estos asuntos arquitectónicos que faltan:

- Estructuras: cimentación y aligeramientos.
- Intalaciones sanitarias
- Intalaciones eléctricas
- Memoria descriptiva.

… que imagino que deberá dármelos José Luis si es que tiene datos suficientes para ello… el caso es que todo se me junta en estos días, los correos de los constructores, los correos del ayuntamiento de Moche, los correos de Lorena con reenvíos de los correos que a ella le mandan… ¡¡¡brrrrrr!!!

Comentarios

  1. MI querido Luis:
    Ya te estás cayendo otra vez. "Poco dura la alegría en la casa del pobre", dice una buena amiga (de dónde se sacará las frases que dice). Cielo mío, te metes en más cosas de las que puedes, tu capacidad no es infinita aunque tu ansia sí lo sea. Respira profundo. Cuidate. Reza tres aves marías a la foto esa, ya verás como te ayuda ;-)
    Besitos.

    ResponderEliminar
  2. Ah y que te comprendo porque hasta hace nada, yo hacía lo mismo pero me generaba mucha ansiedad no poder abarcar todo lo que me apetecía, de modo que he ido seleccionando. No se si te servirá de algo mi experiencia.
    Besito otra vez.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…