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Perú [29] :: Los viajes dentro del viaje (II) ::



EL VIAJE CREATIVO
Alzar la mano para pedir un taxi, dejarme llevar por quien me aprecia y no sentir temor de lo que sucede a mi alrededor, sentarme en El Museo del Juguete o en El Rincón de Vallejo y pensar como un ganso occidental y bien gringo, ver en la vida de otros un dibujo o un texto posibles, cantar o caminar rimando mis pasos con los de los peruanos, ver con ojos de azar y mirar con hambre de versos, deslizarme en la mente latina como un gusano presto a tomar lo que sea… escribir en los coches, en la cama, en la mesa, en el bar de la esquina, en la Plaza de Armas, junto a la juguería, frente al mar de Paracas, entre el polvo de Moche, en el bus hacia Lima, en el avión estrecho de Air Comet, en los centros comerciales que contrastan ajenos a la tristeza eterna de unos ojos de niño, en el taxi, en la puerta, en Paiján… escribir lo que veo de forma telegráfica para apoyar las huellas marcadas en los ojos, escribir lo que siento, escribir lo que hago, lo que no hago, lo que debiera hacer… sentirme humanidad e intentar expresarlo… no dormir, comer poco, beber lo que se pueda, caminar y mirar con hambre intensa, ser de aquí como siendo de allí… y no escribir de pronto, porque no puedo, porque no me dejan los ojos y se llenan de lágrimas, porque me parece indecente escribir lo que veo, porque no tengo derecho a escribir lo que pasa, porque hay rabia y miseria, porque hay miedo, porque hay angustia por el otro, porque hay niños sin nada y mujeres tiradas en la calle… no escribir porque hacerlo es como una traición a mí mismo, una traición a todo lo que siento y a todo lo que quiero… no escribir porque no tengo palabras posibles para enfocar algunos rostros que son mucho más que rostros, mucho más que palabras… no escribir por pura vergüenza de mí, por impotencia plena de decir, por incapacidad total…
Y pensar… y masticar los días pasados como un bollo caliente, reciente, necesario.
Crear desde la necesidad del otro es un acto cruel, porque observar no basta si además no haces nada por arreglar el mundo.





















Comentarios

  1. Cómo molan tus dibujos, Pipe. Sobre todo el de arriba de las doce caras. Es precioso. Me alegro que ya estés por aquí. Muchos besitos.

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